Un nuevo estudio publicado en la revista Cerebro Esto destaca un avance significativo en la comprensión de la esclerosis múltiple (EM): tras una enfermedad conocida por su alta variabilidad, parecen estar surgiendo dos subtipos biológicos distintos. Los investigadores llegaron a esta clasificación combinando datos de resonancia magnética cerebral y un marcador sanguíneo, el neurofilamento ligero sérico (sNfL), mediante un modelo de inteligencia artificial.
La esclerosis múltiple (EM), una enfermedad autoinmune y neurodegenerativa, afecta a aproximadamente 130.000 personas en Francia y es una de las principales causas de discapacidad no traumática grave en adultos jóvenes. Sin embargo, su progresión sigue siendo difícil de predecir: algunos pacientes experimentan brotes inflamatorios rápidos, mientras que otros experimentan una progresión más silenciosa pero destructiva. Por lo tanto, el reto científico reside en caracterizar mejor la enfermedad, más allá de sus síntomas.
Dos perfiles: inflamación temprana o degeneración primero
El modelo de IA utilizado (SuStaIn), aplicado a datos de aproximadamente 600 pacientes, distinguió dos formas. En el perfil denominado "sNfL temprano", los niveles de neurofilamentos aumentan tempranamente, en paralelo con lesiones cerebrales rápidas, lo que sugiere una enfermedad más agresiva e inflamatoria. Por el contrario, el perfil "sNfL tardío" muestra inicialmente una pérdida de volumen cerebral (atrofia), signo de un mecanismo neurodegenerativo inicial, antes de que aumenten los marcadores sanguíneos.
Esta distinción concuerda con observaciones clínicas de larga data, difíciles de formalizar. Para la neuróloga Céline Louapre, nos permitiría "predecir el futuro de cierta manera", aunque los expertos recomiendan cautela: una resonancia magnética y un análisis de sangre aún no son suficientes, en esta etapa, para predecir la progresión de un paciente individual. La prueba de neurofilamentos, en particular, aún no se utiliza de forma rutinaria.
Hacia una atención más personalizada y nuevos enfoques terapéuticos
El beneficio potencial es significativo, ya que la mayoría de los tratamientos actuales se centran principalmente en la inflamación y reducen las recaídas, sin reparar realmente la mielina ni ralentizar la degeneración neuronal. Identificar la trayectoria de un paciente de forma temprana podría evitar la pérdida de tiempo en tratamientos inadecuados y permitir un seguimiento más intensivo de las personas en riesgo.
Paralelamente, la investigación sobre formas progresivas también avanza en el campo terapéutico: un consorcio internacional (BRAVEinMS) ha identificado una molécula candidata, la BavisanteEste fármaco, capaz en modelos preclínicos de estimular la remielinización y proteger las neuronas a la vez que reduce la inflamación, podría acelerar la llegada de los ensayos clínicos de fase 2 en una enfermedad donde las opciones de tratamiento siguen siendo limitadas.
Estos trabajos convergen hacia una misma promesa: pasar de una medicina que trata principalmente los síntomas a una estrategia más refinada, basada en la biología real de la enfermedad, para ofrecer tratamientos más específicos y eficaces según el perfil de cada paciente.