Treinta y cuatro por ciento. Esa es la tasa de participación entre las personas de 50 a 74 años en la detección sistemática del cáncer colorrectal mediante la prueba inmunoquímica fecal (FIT), según datos publicados por *Le Figaro*. En otras palabras, dos de cada tres franceses de este grupo de edad no participan, a pesar de que la FIT se realiza en casa, discretamente, sin consulta médica. Y si el resultado es positivo, tenga cuidado con las malas interpretaciones: no significa "cáncer", sino "colonoscopia". Hágalo cuanto antes, ya que el objetivo es identificar el origen de cualquier sangrado y detectar cualquier lesión antes de que progrese.
Tras este término algo inquietante, la colonoscopia a menudo cumple la función de un bombero antes del incendio: no solo observa, sino que puede intervenir. Los gastroenterólogos nos recuerdan que el examen también permite extirpar pólipos, esos pequeños crecimientos que, con el tiempo, pueden convertirse en cáncer. El profesor Marc Barthet, presidente de la Sociedad Francesa de Endoscopia Digestiva, lo resume con contundencia: «Permite extirpar pólipos o cánceres en fase inicial sin cirugía ni quimioterapia». Una afirmación simple, casi común, pero que lo dice todo: cuanto más esperamos, más arduo se vuelve el tratamiento y la «pérdida de oportunidad» deja de ser un término de especialista para convertirse en una realidad personal.
La colonoscopia, la cita que puede cambiarlo todo
Colonoscopia: La cita que lo puede cambiar todo. Un estudio publicado el 10 de marzo de 2026 en el *Boletín Epidemiológico Semanal* examinó las experiencias de más de 530.000 personas que dieron positivo en una prueba FIT entre 2016 y 2020. El veredicto: el 87 % se realizó una colonoscopia en un plazo de dos años, un nivel cercano a los estándares europeos. Dos años es un plazo tranquilizador en términos de seguimiento general... y, francamente, mucho tiempo cuando las recomendaciones exigen una confirmación más rápida. En la prevención, que depende del momento oportuno, la diferencia entre "pronto" y "en unos meses" puede ser significativa, y el cribado pierde parte de su potencial si conlleva una lista de espera.
Entonces, ¿a qué se deben estos retrasos? La realidad sobre el terreno es la desigualdad en el acceso a la endoscopia, zonas donde encontrar cita es tan difícil como encontrar aparcamiento en una noche de partido y un personal médico sobrecargado que está saturando las instalaciones técnicas. Las autoridades sanitarias, especialmente durante la "Marcha Azul" (una campaña nacional de concienciación), están recalcando el mensaje: una prueba positiva debe dar lugar a una cita inmediata; de lo contrario, el sistema colapsa en su eslabón más crucial. El verdadero problema, en última instancia, no es solo convencer a más franceses de que se hagan la prueba, sino garantizar que, una vez obtenido el resultado, el sistema médico pueda mantener el ritmo. ¿Quién aceptará durante mucho tiempo un programa de pruebas que empieza con fuerza y luego se paraliza en el peor momento posible?