El Congreso Mundial de Móviles (MWC), inaugurado el lunes en Barcelona, estuvo marcado por las repercusiones de los recientes ataques israelíes-estadounidenses contra Irán. Varias empresas israelíes previstas no pudieron asistir debido al cierre del espacio aéreo en la región. En el pabellón israelí, nueve de los 25 expositores anunciados estuvieron ausentes, y algunos stands mencionaron cancelaciones de vuelos desde Israel.
La GSMA, organizadora de la feria, informó de un número limitado de participantes afectados por interrupciones en los viajes, mientras que las autoridades catalanas también indicaron un impacto limitado. No estaba prevista la participación de ninguna empresa iraní en el evento. A las afueras del centro de convenciones, una treintena de manifestantes llamaron al boicot contra Israel y Estados Unidos.
Manifestaciones y declaraciones públicas
En la mesa redonda inaugural, el director general de la GSMA, Vivek Badrinath, ofreció su opinión a los afectados por el conflicto. El domingo por la noche, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, criticó los ataques, instó al diálogo y advirtió contra una mayor desestabilización de la región.
Las noticias internacionales no eclipsaron los anuncios tecnológicos presentados en la feria, dominados por el auge de la inteligencia artificial. Según IDC, en 2025 se vendieron 1,26 millones de smartphones en todo el mundo, pero se teme una contracción del mercado en 2026 debido al aumento de los precios de los componentes. Entre los nuevos productos, la empresa china Honor presentó un teléfono robot con IA integrada, mientras que Xiaomi y Huawei presentaron nuevos dispositivos conectados.