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Lyhanna: 60.400 personas se manifestaron ayer para denunciar un fiasco estatal.

Según el Ministerio del Interior, el lunes por la noche, 60.400 personas se manifestaron en toda Francia tras el asesinato de Lyhanna, de 11 años. En París se congregaron 2.900 manifestantes.Parte de la manifestación tuvo lugar en la plaza Louis-Lépine, y otra parte frente al Ministerio de Justicia en la plaza Vendôme. La movilización se extendió a decenas de ciudades: Marsella, Lyon, Grenoble, Lille, Auch, Agen, Nevers, Rodez, Montpellier, Toulouse, Burdeos, Nantes y Estrasburgo. En total, se anunciaron más de 180 concentraciones frente a juzgados, tribunales y otros lugares emblemáticos del sistema judicial. 

"¿Cuántas Lyhannas más tendremos que soportar antes de actuar?"

En las marchas, las pancartas resumían la ira: "¡Justicia, despierta!", "Nunca más", "¿Quién protege a las víctimas?", "¿Cuántas Lyhannas más tendremos que soportar antes de actuar?"Los manifestantes denunciaron las deficiencias judiciales y administrativas que puso de manifiesto el caso, así como la gestión de la violencia sexual contra menores. En París, la concentración prevista inicialmente en la plaza Vendôme, frente al Ministerio de Justicia, fue prohibida por la prefectura de policía, que la trasladó a la plaza Louis-Lépine. A pesar de esta prohibición, algunos manifestantes acudieron igualmente al Ministerio. 

Una niña de 11 años fue encontrada muerta.

Lyhanna, de once años, desapareció el 29 de mayo en Fleurance, Gers. Su cuerpo fue hallado el 4 de junio en un silo agrícola abandonado en Puycasquier. El caso conmocionó al país, primero por la corta edad de la víctima y luego por el perfil del principal sospechoso. El hombre en cuestión, padre de una compañera de clase de la niña, ya había sido objeto de varias denuncias por violación de menores, presentadas en 2022, 2023 y 2025. Fue acusado de secuestro y detención ilegal, y posteriormente encarcelado a la espera de nuevas actuaciones judiciales. 

Quejas anteriores que están en el centro de la ira

Este es el punto que cristalizó la movilización: existían varias advertencias antes de la muerte de Lyhanna. Se habían presentado denuncias. Ya se habían formulado acusaciones contra el sospechoso. Sin embargo, el hombre no estaba bajo custodia en el momento de la desaparición de la niña. Los manifestantes acusaron al sistema judicial de no tomar suficientemente en serio los relatos de los niños y los informes previos. En Agen, donde la fiscalía está a cargo de la investigación, al menos mil personas se congregaron frente al juzgado. En Auch, en el departamento de Gers, varios cientos de personas corearon consignas. "Lyhanna, nunca más." 

Darmanin bajo presión

El Ministro de Justicia, Gérald DarmaninFue blanco directo de algunas de las consignas. Antes de las manifestaciones, había anunciado una reunión con los fiscales del Ministerio de Justicia para solicitar una revisión exhaustiva de las denuncias relacionadas con menores víctimas. El Ministro de Justicia también pidió disculpas en nombre del Estado a la familia de Lyhanna. Sin embargo, en las calles, esta respuesta resultó insuficiente. Los manifestantes exigen medidas concretas: más recursos para tramitar las denuncias, mayor protección para los menores, un seguimiento efectivo de los presuntos agresores y una actuación más rápida ante las denuncias. 

Un homenaje que se convirtió en una acusación.

La marcha comenzó como un homenaje a una niña asesinada. Se convirtió en una denuncia de las deficiencias del sistema judicial ante la violencia sexual. Organizaciones feministas y de protección infantil exigieron una respuesta política integral, que fuera más allá de los comunicados de emergencia. En las marchas, el mensaje fue claro: Lyhanna no es solo el nombre de una tragedia. Se ha convertido en el símbolo de la indignación nacional contra un sistema acusado de no proteger a una niña a pesar de las señales de alerta.

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