Para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, Gisèle Pelicot y su hija Caroline Darian marcharon juntas a la cabeza de la procesión en París el domingo. Recibidas con aplausos de la multitud, las dos mujeres participaron en la manifestación organizada en el noreste de la capital para denunciar la violencia contra las mujeres y defender sus derechos.
Convertida en figura mundial en la lucha contra la violencia sexual, Gisèle Pelicot transmitió un mensaje contundente a los manifestantes: "¡No nos rendiremos!", declaró al comenzar la marcha poco después de las 14:30.
Su hija, Caroline Darian, también habló para elogiar la movilización. Expresándose "sumamente orgullosa" de participar en la marcha con la Fundación de Mujeres, rindió homenaje a su madre, a quien describió como un símbolo de esperanza para las víctimas. Según ella, la presencia de Gisèle Pelicot en la manifestación envía "un verdadero mensaje de esperanza a todas las víctimas en Francia".