Cuando la filosofía se encuentra con el público: una conferencia de Karim Bouhassoun en Tours
Cuando la filosofía se encuentra con el público: una conferencia de Karim Bouhassoun en Tours

En el riad "Les Portes de l'Orient" de Tours, la filosofía abandonó sus aulas por una noche para acercarse al público. El viernes 6 de marzo, Karim Bouhassoun ofreció un debate accesible y animado, alejado de la imagen a veces austera que se asocia a la disciplina. Unas sesenta personas se reunieron en la acogedora sala del riad para escuchar y luego formular preguntas al autor de "Iniciación a la Filosofía". El libro se presenta como una puerta de entrada para curiosos, principiantes y todos aquellos que a menudo creen erróneamente que la filosofía no es para ellos.

Organizada por iniciativa de Zubida Hemardi, la velada se desarrolló con un formato sencillo: una introducción de treinta minutos a cargo del autor, seguida de aproximadamente una hora de debate con el público. Los participantes tuvieron la oportunidad de prolongar el encuentro con una firma de libros. Sin tecnicismos ni posturas catedráticas, Karim Bouhassoun defendió una convicción fundamental: la filosofía no se beneficia de permanecer confinada en los círculos académicos. Alcanza su máxima fuerza cuando circula, se comparte y aborda las cuestiones cotidianas.

Una filosofía que rompe con los muros

Esta elección no es nada insignificante. Refleja una tendencia significativa en Francia: el auge de la "filosofía más allá de los muros", que florece en cafés filosóficos, bibliotecas, centros de educación para adultos y grandes eventos como la Noche de las Ideas, organizada por el Instituto Francés. Existe la sensación de que el país anhela orientación, palabras que lo sostengan cuando la vida cotidiana lo abruma (ética, tecnología digital, salud mental, democracia) y, en respuesta, una escena cultural que comprende que las conferencias impartidas desde el escenario ya no conectan con el público. El tema de la velada, la relación entre filosofía y espiritualidad, presentado como una serie de "perspectivas interdisciplinarias", logró este equilibrio: accesible a un público amplio sin ser simplista, exigente sin ser intimidante. El debate, descrito como "fraternal", también habla de una época donde la gente busca la conversación estructurada, no la confrontación.

Queda una pregunta, casi práctica: ¿qué ocurre después, una vez que la sala se llena? En Tours, como en otros lugares, estos formatos breves y participativos chocan rápidamente con una realidad material (lugares, horarios, regularidad, apoyo institucional) y otra, más cultural: lograr que el experimento sea un éxito sin reducir la filosofía a un mero producto de entretenimiento. Importantes encuestas sobre prácticas culturales (DEPS/Ministerio de Cultura) y los barómetros del Centro Nacional del Libro nos recuerdan que la batalla por la atención y la lectura es una lucha a largo plazo, no un evento puntual, por muy exitoso que sea. Bouhassoun, por su parte, apuesta por lo contrario del pensamiento prefabricado: partir de preguntas concretas y convertir la inteligencia en un deporte de equipo. Si la filosofía vuelve a ser un evento habitual, ¿pedirá el público "más"... o pedirá principalmente que se le presente de forma diferente?

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