El grupo de librerías Gibert, sometido a administración judicial desde finales de abril, presentó el viernes un plan para volver a ser rentable en 2028, que incluye la eliminación de 84 de los 500 puestos de trabajo de la empresa durante la segunda mitad del año.
Cierres selectivos a pesar de un plan de rescate
Según un portavoz del grupo, este proyecto se presentó el viernes a los representantes de los trabajadores y a los sindicatos en una reunión del comité de empresa, con quienes aún se deben discutir los detalles en las próximas semanas. La dirección asegura que se explorarán todas las opciones de reubicación, tanto internas como externas, para los empleados afectados.
Si bien se espera que la mayoría de los dieciséis establecimientos de la cadena, repartidos en doce ciudades, cinco de ellas en París, vuelvan a ser rentables según las previsiones de la empresa, algunos seguirán sin serlo. Por ello, el grupo está considerando cierres selectivos, sobre todo en el barrio parisino de Barbès, así como la búsqueda de compradores para otras tiendas, como las de Poitiers o una de sus librerías insignia en el Barrio Latino.
El libro de segunda mano, pieza clave de la nueva estrategia.
El plan pretende situar los libros de segunda mano en el centro del modelo de negocio del grupo, un mercado que crece alrededor de un 10% anual y ofrece márgenes más altos que los libros nuevos, al tiempo que se apoya en la experiencia en el sector que la marca afirma tener desde 1886.
Gibert también pretende reforzar su red territorial mediante acuerdos de afiliación, permitiendo que las librerías independientes se beneficien de la reputación de la marca, así como de su catálogo de libros nuevos y usados, en un contexto marcado por el descenso general de la lectura y la creciente competencia de las plataformas de venta online.
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