La Unión Europea podría poner fin a su dependencia del gas ruso en un plazo de seis a doce meses, sustituyéndolo por gas natural licuado (GNL) procedente de Estados Unidos, dijo el viernes a Reuters el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, en una entrevista.
Desde Bruselas, donde se reunió el jueves con el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, Wright declaró que Washington había transmitido esta postura a los funcionarios europeos esta semana. La UE está trabajando actualmente en propuestas legales para poner fin a las importaciones de petróleo y gas rusos para enero de 2028, con la prohibición de los contratos a corto plazo a partir del próximo año.
"Creo que esto podría hacerse fácilmente en 12 meses, quizás incluso en seis", dijo Wright, añadiendo que había animado a Bruselas a adelantar la fecha límite. "Por parte estadounidense, podríamos avanzar más rápido, y sería positivo que estas fechas se acercaran", insistió.
Estados Unidos intensifica su presión sobre Europa para que corte los ingresos energéticos de Moscú, principal fuente de financiación para la guerra en Ucrania. La Comisión Europea no respondió de inmediato a las declaraciones de Wright.
Esta posición estadounidense subraya la voluntad de Washington de acelerar la transición energética europea, consolidando al mismo tiempo su papel como proveedor estratégico de GNL frente a Rusia.