Rubio describe un plan estadounidense de tres fases para Venezuela, que ha sido duramente criticado por los demócratas.
Rubio describe un plan estadounidense de tres fases para Venezuela, que ha sido duramente criticado por los demócratas.

Estados Unidos tiene un plan de tres pasos para Venezuela, basado en la estabilización del país, su recuperación económica y luego una transición política, afirmó el secretario de Estado norteamericano. Marco RubioEsta estrategia llega tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y mientras Washington aumenta su presión sobre las autoridades interinas en Caracas.

Según Marco Rubio, la primera fase busca evitar que el país caiga en el caos y garantizar el orden y la estabilidad. La segunda fase se centraría en la recuperación económica, con un acceso equitativo para las empresas estadounidenses y occidentales al mercado venezolano, en particular en el sector energético. La fase final estaría dedicada a una transición política que, según él, debería recaer en última instancia en el pueblo venezolano.

El Secretario de Estado habló después de una reunión a puerta cerrada con senadores estadounidenses, junto con el Secretario de Defensa. Pete HegsethNo dio un calendario preciso para la transición, pero aseguró que Estados Unidos ejercerá una estrecha influencia sobre las autoridades interinas durante el período de estabilización y recuperación.

Presidente Donald Trump Por su parte, amenazó con nuevas operaciones militares si el círculo íntimo de Maduro, ahora en el poder, se negaba a cooperar. También afirmó que Estados Unidos refinaría y vendería hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano, mientras las fuerzas estadounidenses seguían confiscando petroleros vinculados al país sudamericano.

Este enfoque provocó una fuerte reacción de la oposición demócrata en el Congreso. El senador Chris Murphy Denunció un plan que considera extremo, creyendo que equivaldría a apropiarse de los recursos petroleros de Venezuela bajo coacción militar. También criticó la falta de debate público y la falta de detalles proporcionados a los funcionarios electos.

Marco Rubio justificó la confidencialidad de cierta información alegando la naturaleza operativa del plan. No obstante, afirmó que, junto con la recuperación económica, Washington pretendía fomentar la reconciliación nacional, incluyendo amnistías para las fuerzas de la oposición, la liberación de presos políticos y la reconstrucción de la sociedad civil.

Sin embargo, los críticos demócratas creen que esta estrategia corre el riesgo de exacerbar las tensiones internacionales y alimentar la inestabilidad regional. Para la administración Trump, el plan se presenta como una forma de prevenir el colapso del país y, al mismo tiempo, proteger los intereses estratégicos estadounidenses, a la espera de una transición política que sigue en gran medida indefinida.

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