Turquía y Pakistán dieron un paso más en su alianza estratégica el miércoles en Islamabad, al debatir una mayor cooperación en los sectores de defensa y energía. Ankara anunció esto tras una visita oficial a la capital pakistaní del ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, y el ministro de Defensa, Yasar Guler.
Esta visita de alto nivel refleja los estrechos vínculos entre ambos países, tradicionalmente aliados a nivel internacional. Se produce en un contexto geopolítico tenso, tras la expresión de apoyo de Turquía a Pakistán durante su reciente conflicto militar con la India en mayo pasado, una postura que enfureció a Nueva Delhi.
Durante su visita, Fidan y Guler se reunieron con varios funcionarios clave, entre ellos el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, y el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea, el mariscal del aire Zaheer Ahmed Babar Sidhu. Según un comunicado del Ministerio de Defensa turco, las conversaciones se centraron en la seguridad regional y las oportunidades de colaboración en la industria de defensa, en particular en las áreas de entrenamiento militar avanzado y tecnologías aeronáuticas.
El Ministro Guler destacó la creciente importancia de los proyectos conjuntos, en particular en los sectores de la aviación y los drones, un área en la que Turquía se ha consolidado como un actor clave en los últimos años. Por su parte, el Mariscal de Campo Sidhu expresó el interés de Pakistán en fortalecer la cooperación bilateral, especialmente en investigación y desarrollo tecnológico.
En materia energética, el ministro de Asuntos Exteriores, Hakan Fidan, declaró en una conferencia de prensa en Islamabad que ambos países estaban explorando nuevas oportunidades de cooperación en minería, hidrocarburos y recursos estratégicos como las tierras raras. Esta colaboración se basaría en un acuerdo alcanzado en abril pasado para llevar a cabo conjuntamente la exploración de petróleo y gas en las costas de Pakistán.
Mientras tanto, estos acercamientos diplomáticos no han estado exentos de consecuencias. Las relaciones entre Ankara y Nueva Delhi se han enfriado desde que Turquía apoyó abiertamente a Pakistán. India ha respondido con medidas económicas de represalia: un boicot a los productos turcos por parte de algunos minoristas, la retirada de licencias comerciales y la revocación de la licencia de operación del proveedor turco de servicios aeroportuarios Celebi, alegando motivos de "seguridad nacional".
Mientras Turquía busca diversificar sus asociaciones militares y energéticas en la región, este acercamiento estratégico con Pakistán podría reconfigurar algunos de los equilibrios en el sur de Asia y Oriente Medio, donde las rivalidades regionales siguen siendo particularmente intensas.