El beneplácito del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva El índice de desaprobación de Brasilia ha superado su nivel más alto por primera vez en nueve meses, según una encuesta publicada el jueves por AtlasIntel/Bloomberg. Este aumento se produce en medio de las crecientes tensiones diplomáticas entre Brasilia y Washington, avivadas por una disputa arancelaria impuesta por la administración Trump.
A principios de julio, el presidente estadounidense Donald Trump Anunció la imposición de aranceles del 50% a las exportaciones brasileñas, alegando una supuesta "caza de brujas" contra su aliado político, el expresidente Jair Bolsonaro. Estas sanciones, implementadas oficialmente el jueves, afectan a varios sectores, aunque se han concedido algunas exenciones estratégicas.
La administración Trump también tomó medidas específicas contra el juez de la Corte Suprema de Brasil, Alexandre de Moraes, quien preside el juicio de Bolsonaro por intento de golpe de Estado. Además de las restricciones de visa, el juez está sujeto a sanciones en virtud de la Ley Global Magnitsky, a la que Washington acusa de violar los derechos humanos.
Ante estos ataques, el gobierno de Lula respondió con vehemencia, denunciando las acciones del poder ejecutivo estadounidense como una injerencia en los asuntos internos brasileños. El presidente Lula calificó a Trump de "emperador indeseable" y consideró las sanciones "inaceptables", lo que galvanizó a una parte de la opinión pública a favor de su liderazgo.
Según la encuesta, el 50,2% de los encuestados aprueba ahora la gestión de Lula, en comparación con el 49,7% de la encuesta anterior, realizada dos semanas antes. Esta es la primera vez desde octubre de 2024 que el presidente de izquierdas supera el simbólico 50% de aprobación.
Los resultados reflejan un resurgimiento del apoyo popular en un momento en que el presidente brasileño está adoptando un tono firme y nacionalista frente a las presiones externas, ilustrando cómo la confrontación diplomática a veces puede fortalecer la legitimidad política de un jefe de Estado en la escena interna.