México entregó el martes a 26 presos acusados de pertenecer a un cártel de la droga a las autoridades estadounidenses, como parte de una amplia operación de cooperación judicial con Washington. Según un comunicado conjunto de la Procuraduría General de la República y la Secretaría de Seguridad de México, los detenidos son buscados en Estados Unidos por sus presuntos vínculos con poderosas organizaciones del narcotráfico.
Esta medida se produce en medio de una creciente presión por parte de la administración del presidente estadounidense. Donald Trumpque insta al gobierno mexicano a intensificar la lucha contra los cárteles responsables de la violencia y el tráfico transfronterizo. El Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó oficialmente su extradición, especificando que no se solicitaría la pena de muerte contra los sospechosos, de acuerdo con las condiciones establecidas por México.
Entre los extraditados se encuentran figuras consideradas influyentes en redes criminales transnacionales, aunque las autoridades no han revelado la identidad ni la afiliación exacta de estos sospechosos. Su traslado a Estados Unidos tiene como objetivo facilitar el procesamiento por delitos federales, que van desde el narcotráfico y el lavado de dinero hasta la participación en el crimen organizado.
El gobierno mexicano manifiesta su intención de fortalecer la cooperación bilateral con Washington, preservando al mismo tiempo su soberanía judicial. Esta operación marca una de las extradiciones masivas más grandes a Estados Unidos en los últimos años, lo que demuestra el compromiso compartido de combatir las redes criminales más allá de sus fronteras.