LA HAYA — Israel ha solicitado formalmente a los jueces de la Corte Penal Internacional (CPI) que retiren las órdenes de arresto contra el Primer Ministro Benjamin Netanyahu y su ministro de Defensa, Yoav Gallant, según documentos hechos públicos el domingo por la noche. Estas órdenes de arresto se relacionan con presuntos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos durante el conflicto en curso en la Franja de Gaza.
La solicitud, fechada el 9 de mayo y firmada por el fiscal general adjunto de Israel, Gilad Noam, forma parte de las objeciones de Israel a la jurisdicción de la CPI. El gobierno israelí cuestiona la legitimidad del tribunal con sede en La Haya para investigar o juzgar los actos cometidos en los territorios palestinos, argumentando que estos actos se rigen exclusivamente por la legislación israelí y que las acusaciones de crímenes de guerra son infundadas.
Israel también solicita que la fiscalía suspenda su investigación a la espera de un fallo sobre la competencia del Tribunal. El proceso iniciado en La Haya debe determinar ahora si la Sala de Cuestiones Preliminares, que emitió las órdenes de arresto en noviembre de 2024, puede pronunciarse sobre estas objeciones, como ordenó la Sala de Apelaciones el pasado abril.
Las órdenes de arresto se dirigían contra Benjamin Netanyahu y su exministro de Defensa, Yoav Gallant, así como contra un alto comandante de Hamás, Ibrahim al-Masri, también conocido como Mohammed Deif. Sin embargo, esta última orden fue cancelada en febrero después de que la CPI recibiera información fidedigna que indicaba la muerte de al-Masri.
Israel no reconoce la jurisdicción de la CPI, de la que no es Estado Parte, y rechaza categóricamente las acusaciones contra sus funcionarios. Según Tel Aviv, las operaciones militares en Gaza se llevan a cabo de conformidad con el derecho internacional, a pesar de las críticas de varias ONG e instituciones internacionales por el elevado número de víctimas civiles y la magnitud de la destrucción sobre el terreno.
La CPI no ha fijado un plazo para resolver la solicitud de Israel. El resultado de este procedimiento políticamente delicado podría tener importantes implicaciones no solo para los líderes israelíes, sino también para la legitimidad de la Corte para gestionar conflictos que involucran a Estados que no reconocen su autoridad.
Mientras continúa la guerra en Gaza, la CPI se encuentra en el centro de una importante confrontación jurídica y diplomática, que enfrenta la justicia penal internacional con reclamos de soberanía nacional.