La segunda jornada de la cumbre del G7 comenzó este martes en Évian-les-Bains con una agenda centrada en dos asuntos diplomáticos urgentes: la guerra en Ucrania y el acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Francia acoge la cumbre, que se celebra del 15 al 17 de junio de 2026, con la participación de los líderes del G7, la Unión Europea, varios países socios e invitados, entre ellos Ucrania y los Estados del Golfo.
Zelensky recibe a Macron, Trump está en la mesa
Volodymyr Zelensky Llegó a Évian por la mañana, donde fue recibido por Emmanuel Macron. Antes de la reunión conjunta, los dos presidentes mantuvieron un diálogo bilateral. Posteriormente, el evento principal reunió a Ucrania y a los miembros del G7 en una sesión titulada "Construyendo la paz y la seguridad para Ucrania y Europa". Donald Trump estuvo presente en la mesa.
Trump pide a Moscú que concluya
Después de las discusiones, Donald Trump declaró que "Rusia debería llegar a un acuerdo". con Ucrania. El presidente estadounidense describió la reunión como "Muy bien" y manifestó su intención de hacer todo lo posible para poner fin a la guerra. Por su parte, Zelensky hizo hincapié en la necesidad de reforzar las defensas aéreas de Ucrania y de continuar los esfuerzos diplomáticos para obligar a Moscú a cesar el conflicto.
La presión se está desplazando hacia Putin.
Las conversaciones del G7 se centraron en el apoyo a Ucrania, las capacidades militares necesarias para su defensa y la presión que se debe ejercer sobre Rusia. Entre las opciones analizadas se encontraban sanciones adicionales contra Moscú, dirigidas en particular a los sectores del petróleo, el gas, el transporte marítimo informal y la banca. El objetivo declarado es imponer una mayor carga política y económica a Rusia si se niega a llegar a un acuerdo.
El otro frente: Irán y el estrecho de Ormuz.
Al mediodía, la cumbre centró su atención en Oriente Medio. Egipto, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar se sumaron a las conversaciones sobre el acuerdo entre Washington y Teherán. El texto, acogido con beneplácito por varios líderes, prevé una fase de negociaciones técnicas y una prioridad inmediata: la reapertura del estrecho de Ormuz a la navegación comercial sin restricciones.
Ormuz, un punto vital para la economía mundial.
El estrecho de Ormuz sigue siendo un paso estratégico para los flujos de energía. Emmanuel Macron Señaló que aproximadamente una cuarta parte de la producción mundial de petróleo y gas transita por esta zona. Francia y el Reino Unido han manifestado su disposición a participar en una misión defensiva destinada a garantizar la seguridad del tráfico, utilizando recursos marítimos, aéreos y de desminado.
Programa nuclear iraní: las condiciones siguen vigentes.
Los líderes involucrados en el tema iraní han marcado una línea clara: Teherán no debe adquirir armas nucleares. El levantamiento de las sanciones está condicionado a la adopción de medidas verificables con respecto al programa nuclear iraní. Las conversaciones también deben abordar las capacidades de misiles balísticos, el papel del OIEA y la estabilidad regional, en particular en el Líbano.
Una cumbre bajo estrictas medidas de seguridad.
La cumbre se celebra bajo medidas de seguridad excepcionales. Cerca de 13.800 efectivos están desplegados en los alrededores de Evian, entre ellos policías, gendarmes, soldados, agentes de aduanas, unidades de inteligencia, equipos de desactivación de explosivos, personal de seguridad civil y equipos médicos.
Tres días para encontrar puntos en común.
Más allá de Ucrania y Oriente Medio, el G7 aún debe abordar las tensiones comerciales, los desequilibrios económicos, la seguridad económica, las alianzas internacionales, la protección de la población y la inteligencia artificial. Sin embargo, las discusiones del martes ya han establecido el enfoque central de la cumbre: alcanzar una posición común sobre Ucrania, definir el acuerdo entre Irán y Estados Unidos y evitar que el estrecho de Ormuz siga siendo un punto de fricción global.