NACIONES UNIDAS, 25 de junio (AP) — Mientras las Naciones Unidas celebran su 80.º aniversario esta semana, el ambiente es de solemnidad más que de celebración. Creada en 1945 para "preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra", la ONU se enfrenta ahora a un declive de su influencia global, profundas tensiones internas y un cuestionamiento existencial de su relevancia en un mundo multipolar y fragmentado.
La guerra continúa azotando Ucrania, Gaza, Sudán, Birmania y el este del Congo. Y mientras las principales potencias se enfrentan o se ignoran mutuamente, el Consejo de Seguridad permanece paralizado, incapaz de actuar, incluso ante el reciente aumento de la violencia entre Irán, Israel y Estados Unidos.
Una organización en crisis de recursos y confianza
Socavada por los recortes presupuestarios, en particular los de Estados Unidos bajo la presidencia de Trump, y obligada a eliminar hasta el 20 % de sus puestos administrativos, la ONU se enfrenta a una profunda crisis. El secretario general, António Guterres, ha iniciado un amplio programa de reformas, que incluye el "Pacto para el Futuro", pero las divisiones entre los Estados miembros obstaculizan el cambio estructural.
“Esta no es una fecha para celebrar”, lamentó el embajador de Kazajistán, Kairat Umarov. “Se supone que esta es una fecha para las naciones”. Unido, no dividido.
Un legado amenazado, pero aún útil
Sin embargo, el balance no es del todo desolador. En ocho décadas, la ONU ha llevado a cabo 71 misiones de mantenimiento de la paz, ha contribuido a la descolonización y ha estructurado la ayuda humanitaria global. Organismos como UNICEF, ACNUR y el OIEA siguen siendo pilares de la acción internacional. Para el exembajador de Singapur, Kishore Mahbubani, el principal logro de la ONU fue evitar una Tercera Guerra Mundial: «A pesar de todo, el mundo es, en general, más pacífico hoy».
Incluso críticos como John Bolton, ex embajador de Estados Unidos ante la ONU, reconocen que la organización refleja principalmente el nivel de las tensiones geopolíticas actuales, donde Estados Unidos, China y Rusia están enfrentados en todos los niveles.
¿Una reforma inevitable?
La ampliación del Consejo de Seguridad, que aún excluye a África y América Latina de su membresía permanente, se ha debatido durante décadas sin éxito. Sin embargo, muchos analistas creen que su supervivencia a largo plazo depende de ello. La sucesión de Antonio Guterres, prevista para 2027, podría representar una oportunidad para un nuevo impulso… o una drástica reducción de las ambiciones de la institución.
A pesar de sus debilidades, Ian Bremmer, presidente del Grupo Eurasia, sostiene que la ONU "sigue siendo esencial": "Es la única voz legítima que puede hablar en nombre de ocho mil millones de personas". Y mientras las principales potencias sigan siendo miembros, afirma, "cada día que permanecen es un voto de confianza en la ONU".
Conclusión
¿Está la ONU obsoleta? Frágil, sin ejército ni autonomía real, a menudo impotente ante grandes crisis… pero aún en pie. Para algunos, su mera supervivencia, en tiempos de caos global, ya es una victoria.
Como dice Mahbubani: "La ONU vivirá más que todos nosotros".