La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, reiteró el lunes que cualquier iniciativa de la Unión Europea para utilizar activos rusos congelados para financiar la ayuda a Ucrania debe cumplir estrictamente con el derecho internacional. En su discurso ante los miembros del Parlamento Europeo en Estrasburgo, recalcó que el BCE sigue este asunto muy de cerca.
Desde el inicio de la guerra en 2022, se han congelado en Occidente aproximadamente 210 000 millones de euros de activos soberanos rusos, gran parte de los cuales se encuentran en la Unión Europea. Bruselas busca ahora la manera de movilizar estos fondos para apoyar la reconstrucción y la defensa de Ucrania sin violar las normas jurídicas internacionales que protegen los bienes estatales.
Dado que la mayoría de los expertos consideran ilegal la confiscación directa, los líderes europeos están considerando un mecanismo alternativo: invertir estos activos en bonos cupón cero emitidos por la Comisión Europea y garantizados por los Estados miembros. Los ingresos de estas inversiones se utilizarían para financiar un "préstamo de reparaciones" para Kiev.
Christine Lagarde destacó la necesidad de adoptar un enfoque cauteloso y jurídicamente sólido: "Esperamos sinceramente que cualquier proyecto que se discuta y, posiblemente, se implemente, se haga en pleno cumplimiento del derecho internacional y las reglas establecidas", dijo.
Las conversaciones en la Unión siguen siendo complejas. Algunos Estados miembros abogan por una acción rápida para atender las necesidades urgentes de Ucrania, mientras que otros advierten de las consecuencias diplomáticas y financieras de lo que consideran un uso arbitrario de los activos soberanos.
La pregunta ilustra el delicado equilibrio que la UE debe mantener entre la solidaridad con Kiev y el respeto de las normas jurídicas internacionales, en un contexto en el que la guerra entre Rusia y Ucrania se prolonga y la presión política se intensifica para fortalecer el apoyo europeo al esfuerzo de reconstrucción de Ucrania.