Didier Gaspard Owen Maximilien, un estudiante francés de 18 años, está siendo procesado por las autoridades de Singapur tras publicar un video en el que retira una pajita de una máquina expendedora de zumo de naranja, lame la pajita y la vuelve a colocar en el compartimento del cliente. El incidente ocurrió el 12 de marzo de 2026. La escena, grabada por el joven, se compartió posteriormente en las redes sociales, donde rápidamente provocó numerosas reacciones e indignación en Singapur.
Se han presentado dos cargos.
El joven francés está siendo procesado por daños a la propiedad y alteración del orden público. Según los documentos judiciales, iJooz, la empresa operadora de la máquina expendedora en cuestión, tuvo que retirar y reemplazar las 500 pajitas tras el incidente. La empresa también llevó a cabo una desinfección completa de la máquina. Las autoridades lo acusan además de grabar la escena y publicar el vídeo en internet, contribuyendo así a su amplia difusión.
Hasta 2 años de prisión
En Singapur, el delito de daños intencionados se castiga con hasta dos años de prisión, una multa o ambas penas. El delito de alteración del orden público conlleva una pena máxima de tres meses de prisión, una multa de hasta 2.000 dólares singapurenses o ambas. Hasta el momento, no se ha dictado ninguna sentencia condenatoria y el joven aún no se ha declarado culpable ni inocente.
Un estudiante al que se le permitió salir temporalmente de Singapur
Didier Gaspard Owen Maximilien, matriculado en la ESSEC Business School de Singapur, había obtenido un permiso especial para salir temporalmente del país y realizar un viaje académico obligatorio a Filipinas, esencial para completar su titulación. Tras su regreso a Singapur, compareció de nuevo ante el tribunal. La vista se aplazó para una fecha posterior, dado que el proceso judicial aún está en curso.