Un proyecto destinado a subsanar una omisión histórica ha dado un nuevo paso adelante. El Ayuntamiento de París, la Compañía Operadora de la Torre Eiffel y la asociación Mujeres y Ciencia han revelado la lista de 72 científicas cuyos nombres podrían grabarse en letras doradas en el emblemático monumento, junto con los 72 hombres cuyos nombres ya figuran en el friso del primer piso desde 1889.
Desde la construcción de la Torre Eiffel para la Exposición Universal de 1889, Gustave Eiffel mandó inscribir en ella 72 nombres de científicos franceses, todos hombres, en homenaje a las contribuciones científicas de la Revolución Francesa durante su época. Estas inscripciones, en letras doradas de 60 cm de alto, desaparecieron a mediados del siglo XX antes de ser restauradas en la década de 1980 y posteriormente repintadas.
Una selección que representa tres siglos de contribuciones
La lista revelada abarca casi 250 años de historia científica, desde la obstetra del siglo XVIII Angélique du Coudray hasta especialistas contemporáneos recientemente fallecidos. Incluye figuras francesas, así como mujeres que trabajaron en Francia, como la física japonesa Toshiko Yuasa, reconocida por su trabajo en física nuclear y su contribución a la cooperación científica franco-japonesa.
Entre los nombres propuestos se encuentran personalidades que han dejado huella en sus disciplinas, como Marie Curie, doble premio Nobel de física y química, y Sophie Germain, matemática cuyo trabajo ha influido en campos técnicos como la teoría de la elasticidad.
La selección, realizada por un comité de expertos que incluye representantes del CNRS, del INSERM, del INRIA y del Observatorio de París, buscó representar diversas disciplinas como la física, la química, las matemáticas, las ciencias de la tierra, la biología y la ingeniería.
Del símbolo al homenaje oficial: los próximos pasos
Este proyecto, lanzado en marzo de 2025 con la creación de un comité científico copresidido por Isabelle Vauglin, astrofísica y vicepresidenta de la asociación Mujeres y Ciencia, y Jean-François Martins, presidente de la SETE, pretende corregir lo que algunos historiadores llaman el «efecto Matilda», es decir, la minimización sistémica de las contribuciones de las mujeres a la ciencia.
La lista de 72 científicas se presentó a Anne Hidalgo, alcaldesa de París, quien especificó que sería revisada por las Academias de Ciencias, Tecnologías y Medicina antes de su aprobación oficial. Una vez completado este paso, los nombres se grabarán en un friso sobre el existente, respetando los mismos estándares patrimoniales y estéticos que las inscripciones históricas.
Al ser preguntado sobre el objetivo de este proyecto, un funcionario del comité destacó que la iniciativa busca celebrar la contribución de las mujeres a la ciencia e inspirar a las generaciones futuras, al tiempo que integra una dimensión patrimonial a un monumento visitado cada año por millones de visitantes.
Un punto de inflexión en la historia científica de la Torre Eiffel
El objetivo de esta iniciativa es reconocer las contribuciones, largamente ignoradas, de las mujeres en la ciencia. Sigue iniciativas anteriores que inicialmente propusieron una lista de 40 científicas, pero que se amplió a 72 nombres para reflejar la magnitud de las contribuciones femeninas y garantizar la paridad simbólica con los nombres masculinos que han estado presentes durante más de un siglo.
Si se aprueban estas propuestas, la Torre Eiffel, símbolo universal del progreso y la innovación tecnológica, dará paso a una representación más completa de la historia de la ciencia.
Aquí está la lista de las 72 mujeres homenajeadas:
Denise Albe-Fessard (neurofisióloga)
Yvette Amice (matemática)
Jeanne Baret (botánica, exploradora)
Denise Barthomeuf (química de materiales)
Madeleine Brès (médica)
Simonne Caillère (geóloga, mineralogista)
Yvette Cauchois (química física)
Edmée Chandon (astrónoma)
Yvonne Choquet-Bruhat (física, matemática)
Marthe Condat (médica)
Anita Conti (oceanógrafa)
Eugenie Cotton (física)
Radhia Cousot (informática)
Odile Croissant (física, bióloga)
Marie Curie (física)
Augusta Déjérine (neuróloga)
Henriette Delamarre (geóloga, paleontóloga)
Georgette Délibrias (física)
Nathalie Demassieux (química)
Rose Dieng (informática)
Angélique Du Coudray (obstetra)
Louise Du Pierry (astrónoma)
Marie-Louise Dubreil-Jacotin (matemática)
Jacqueline Ferrand (matemática)
Jacqueline Ficini (química)
Rosalind Franklin (química física)
Marthe Gautier (bióloga médica)
Sophie Germain (matemática)
Marianne Grunberg-Manago (bioquímica)
Jeanne Guiot (ingeniera)
Geneviève Guitel (matemática)
Sébastienne Guyot (ingeniero aeronáutico)
Claudine Hermann (física)
Andrée Hoppilliard (ingeniero aeronáutico)
Irène Joliot-Curie (química)
Geneviève Jourdain (ingeniera informática)
Dorothea Klumpke (astrónoma)
Lydie Koch (física)
Colette Kréder (ingeniera)
Nicole Laroche (ingeniera)
Cornélie Lebon-de Brambilla (ingeniero)
Yolande Le Calvez (geóloga, paleontóloga)
Paulette Libermann (matemática)
Nicole Mangin (médica)
Henriette Mathieu‑Faraggi (física)
Cécile Morette (física)
Edith Mourier (matemática)
Ethel Moustacchi (bioquímica)
Suzanne Noël (cirujana)
Yvonne Odic (ingeniera mecánica)
Isabelle Olivieri (ingeniera agrónoma, bióloga)
Marie-Louise Paris (ingeniera)
Marguerite Perey (radioquímica)
Claudine Picardet (química)
Alberte Pullman (química)
Pauline Ramart (química)
Lucie Randoin (nutricionista y química)
Alice Recoque (ingeniera informática)
Michelle Schatzman (matemática)
Anne-Marcelle Schrameck (ingeniera química)
Marie-Hélène Schwartz (matemática)
Josiane Serre (química)
Alice Sollier (psiquiatra)
Hélène Sparrow (bióloga, médica)
Bianca Tchoubar (química)
María Antonieta Tonnelat (física teórica)
Thérèse Tréfouël (química)
Agnès Ullmann (bióloga molecular)
Arlette Vassy (física atmosférica)
Suzanne Veil (ingeniera química)
Jeanne Villepreux-Power (naturalista)
Toshiko Yuasa (física teórica)