El ejército ucraniano afirmó el viernes haber llevado a cabo un ataque contra una base aérea en la región rusa de Volgogrado, durante el cual, según informes, cuatro cazas Su-34 rusos fueron alcanzados. El ataque, llevado a cabo a gran distancia de las líneas enemigas, demuestra la creciente capacidad de Kiev para atacar objetivos estratégicos en el interior del territorio ruso.
En un mensaje publicado en Telegram, el ejército ucraniano especificó que la operación tuvo lugar en la base aérea de Marinovka, ubicada aproximadamente a 900 kilómetros de la frontera con Ucrania. Según se informa, fue llevada a cabo por fuerzas de operaciones especiales, en coordinación con el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y otras unidades militares. El comunicado indicó que las instalaciones técnicas y operativas utilizadas para el mantenimiento y la reparación de aeronaves también resultaron dañadas.
El ejército ruso aún no ha respondido oficialmente a estas afirmaciones, y los informes ucranianos no pudieron verificarse de forma independiente de inmediato. Sin embargo, Kiev ha intensificado sus ataques de largo alcance contra la infraestructura militar rusa en los últimos meses, incluyendo sitios que antes se consideraban fuera de su alcance. Esta campaña busca debilitar la capacidad ofensiva de Moscú y disuadir los repetidos ataques contra ciudades ucranianas.
El Su-34, objetivo de este ataque, es uno de los principales aviones utilizados por Rusia para realizar bombardeos sobre territorio ucraniano. Es capaz de lanzar bombas guiadas con alta precisión y desempeña un papel fundamental en las ofensivas rusas contra centros urbanos e infraestructuras críticas.
Este ataque es una continuación de la "Operación Telaraña", llevada a cabo a principios de junio, que tuvo como objetivo varias bases aéreas rusas y dañó un número significativo de bombarderos de largo alcance. Según las autoridades ucranianas, esta estrategia de ataques selectivos busca reducir la presión en el frente interrumpiendo la logística y las operaciones aéreas rusas.
La evaluación completa de los daños a la base de Marinovka todavía está en marcha, según el ejército ucraniano, pero este tipo de operación subraya el aumento de las capacidades de inteligencia y ataque de Kiev, a medida que la guerra entra en una nueva fase de escalada tecnológica y estratégica.