Ucrania afirmó el lunes haber atacado y neutralizado un submarino misilístico ruso amarrado en una base naval en el Mar Negro, utilizando por primera vez drones submarinos, una afirmación que Moscú refutó inmediatamente.
Según los servicios de seguridad ucranianos, el ataque se llevó a cabo con drones submarinos de fabricación nacional, denominados "Sub Sea Baby", contra un submarino ruso de clase Kilo estacionado en el puerto de Novorossiysk, en la región rusa de Krasnodar. Kiev presenta esta operación como una primicia histórica en el contexto del conflicto.
Las imágenes publicadas por las autoridades ucranianas muestran lo que describen como el impacto del ataque en el buque militar. Afirman que el submarino ha quedado inutilizado.
Rusia, por su parte, negó haber causado daños. Las autoridades rusas declararon que el ataque no causó daños al buque ni a las instalaciones portuarias, sin proporcionar más detalles.
Este episodio ocurre mientras continúan las hostilidades en varios frentes y Ucrania está incrementando sus operaciones contra objetivos militares rusos lejos de la línea del frente, particularmente en el Mar Negro, un importante teatro estratégico desde el comienzo de la guerra.