El presidente de los Estados Unidos, Donald TrumpAfirmó que la guerra contra Irán estaba llegando a su fin. En una entrevista con CBS News, declaró que el conflicto era... "casi terminado" e incluso "muy avanzado" en comparación con el calendario inicial previsto por su administración.
Según él, las fuerzas estadounidenses y sus aliados ya han neutralizado gran parte de la capacidad militar de Irán. Explicó que el país ya no contaba con recursos militares significativos. Ya no tienen armada, ni medios de comunicación, ni fuerza aérea. Sus misiles están dispersos. Sus drones están destruidos por todos lados, incluidas sus plantas de fabricación. Si se fijan bien, no les queda nada. Militarmente hablando, no les queda nada.
El presidente estadounidense también indicó que la operación militar avanzaba más rápido de lo previsto. El gobierno estadounidense había planeado inicialmente una campaña de cuatro a cinco semanas, pero Washington ahora considera que ha avanzado mucho.
Una guerra desencadenada a finales de febrero por Estados Unidos e Israel
El conflicto actual en Oriente Medio comenzó el 28 de febrero cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva militar contra Irán, dirigida contra infraestructura militar y estratégica. Esta operación forma parte de una estrategia más amplia destinada a debilitar la capacidad militar de Irán e impedir el desarrollo de armas nucleares.
Los ataques iniciales desencadenaron una rápida escalada regional. Irán respondió con ataques con misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en varios países del Golfo.
Uno de los acontecimientos más significativos al inicio del conflicto fue la muerte del Líder Supremo iraní, Alí Jamenei, en un ataque selectivo, que alteró profundamente el equilibrio político interno del país. Su hijo, Mojtaba Jamenei, ha sido designado para sucederlo al frente de la República Islámica.
El fin de la guerra también dependerá de Israel.
Donald Trump también explicó que la decisión de finalizar oficialmente las operaciones militares se tomaría en coordinación con Israel. Según él, la conclusión del conflicto será objeto de una decisión. "mutual" con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Esta estrecha cooperación entre Washington y Tel Aviv es un elemento central de la estrategia militar contra Irán. La ofensiva conjunta busca, en particular, reducir el arsenal de misiles balísticos iraníes y neutralizar su capacidad militar en la región.
La situación sobre el terreno sigue siendo inestable.
A pesar de las declaraciones optimistas del presidente estadounidense, varios líderes políticos y militares consideran que la situación sigue siendo frágil. Funcionarios de defensa estadounidenses han advertido que el conflicto aún podría causar más víctimas y que es prematuro dar por terminada la guerra.
El conflicto ya ha causado varias víctimas, incluidos soldados estadounidenses muertos en un ataque con aviones no tripulados iraníes contra una base en Kuwait.
Además, Irán continúa lanzando misiles y drones, algunos de los cuales han sido interceptados por los sistemas de defensa israelíes y estadounidenses. Mientras tanto, persisten los enfrentamientos en varias zonas de Oriente Medio, especialmente en el Líbano, donde la tensión entre Israel y Hezbolá sigue siendo alta.
Repercusiones inmediatas en los mercados
Las declaraciones de Donald Trump también tuvieron un impacto inmediato en los mercados financieros. Los inversores interpretaron estas declaraciones como una posible señal de distensión, lo que provocó una caída de los precios del petróleo y un repunte en algunos mercados bursátiles.
A pesar de estas reacciones económicas, la situación militar y diplomática sigue siendo incierta. Aún no se ha confirmado ningún anuncio oficial de alto el fuego ni del fin del conflicto, y las tensiones regionales siguen preocupando a muchos observadores internacionales.