Tras el fracaso de las conversaciones con Teherán, Washington da un paso espectacular en uno de los pasos marítimos más estratégicos del mundo.
Donald Trump anunció el domingo 12 que Estados Unidos se involucraría “con efecto inmediato” Un bloqueo del estrecho de Ormuz. En un extenso mensaje publicado en Truth Social, el presidente estadounidense declaró que la Armada de EE. UU. impediría la entrada y salida de buques por este vital corredor marítimo, lo que supone una nueva escalada en la confrontación entre Washington y Teherán.
Un anuncio brutal tras negociaciones fallidas.
Esta declaración se produce tras las conversaciones directas entre funcionarios estadounidenses e iraníes en Islamabad, Pakistán. Dichas conversaciones concluyeron sin acuerdo, en particular sobre el programa nuclear iraní, a pesar de varias horas de diálogo y una situación ya de por sí extremadamente tensa desde el inicio de la guerra entre Irán, Estados Unidos y sus aliados regionales.
Donald Trump justificó su decisión acusando a Irán de imponer peajes a los barcos autorizados a transitar por el estrecho. Asimismo, indicó que las fuerzas estadounidenses podrían interceptar en alta mar a los buques que hubieran pagado dichos peajes a Teherán, afirmando que ningún barco que participara en este sistema tendría garantizado el paso seguro.
Hormuz, el centro energético del planeta
El estrecho de Ormuz es un punto crítico en el comercio energético mundial. Aproximadamente el 20 % de los envíos mundiales de petróleo transitan habitualmente por esta vía marítima. Por lo tanto, cualquier interrupción prolongada de la navegación en esta zona puede tener repercusiones inmediatas en los mercados petroleros, el transporte marítimo de mercancías y, en general, en la economía mundial.
Incluso antes de este anuncio de bloqueo, el tráfico en el estrecho ya estaba gravemente interrumpido. El ejército estadounidense estaba en proceso de “preparar las condiciones” para asegurar la zona y comenzar las operaciones de desminado, tras la colocación de minas atribuidas a Irán. Dos buques de guerra estadounidenses participaron en esta fase inicial, mientras que Washington manifestó su intención de reabrir un paso comercial seguro.
Un alto el fuego ya de por sí frágil.
El anuncio de Donald Trump se produce cuando el alto el fuego de dos semanas acordado a principios de mes ya parecía muy frágil. La tregua expiraba el 22 de abril de 2026, y la falta de acuerdo en Islamabad ya generaba serias dudas sobre su prórroga. En este contexto, el bloqueo anunciado corre el riesgo de aumentar aún más la presión diplomática y militar en toda la región.
Las diferencias persisten. Washington sigue exigiendo que Irán renuncie a cualquier ambición nuclear militar, mientras que Teherán continúa afirmando que su programa es estrictamente pacífico. Ninguna de las partes parece haber cedido significativamente en su postura durante las conversaciones celebradas en Pakistán.