El Tribunal de Cuentas alerta sobre el abismal déficit del sistema de Seguridad Social @wikipedia commons
El Tribunal de Cuentas alerta sobre el abismal déficit del sistema de Seguridad Social @wikipedia commons

La Seguridad Social se hunde en un abismo presupuestario que el Tribunal de Cuentas considera ahora alarmante. En vísperas del debate del presupuesto para 2026 en la Asamblea Nacional, el organismo supervisor de las finanzas públicas alertó sobre la fragilidad de las proyecciones del gobierno, argumentando que la trayectoria prevista para la recuperación del sistema se basaba en supuestos poco realistas.

Un déficit que se está saliendo de control

El presidente del Tribunal de Cuentas, Pierre Moscovici, presentó el lunes un informe que detalla una situación que calificó de "muy vulnerable". Según él, los objetivos fijados para 2026 son prácticamente una apuesta arriesgada. El déficit de la Seguridad Social, ya proyectado en 23 millones de euros para 2025, debería teóricamente reducirse a 17,5 millones de euros en 2026. Sin embargo, el Tribunal considera estas cifras frágiles, ya que cree que un simple cambio en el debate parlamentario podría provocar que el déficit se mantenga o incluso empeore. Moscovici advirtió que, en tal escenario, Francia corre el riesgo de incumplir sus objetivos de finanzas públicas. Esta advertencia no es nueva. Durante varios años, el Tribunal ha mostrado su preocupación por el deterioro crónico de las cuentas de la seguridad social. Y esta vez, la evaluación es aún más grave dado que la situación económica del país no justifica tal desequilibrio. Ninguna crisis importante explica este continuo descenso, que, en cambio, revela una incapacidad estructural para controlar el gasto social.

Medidas de austeridad difíciles de mantener

El proyecto de presupuesto para 2026 presentado por el gobierno de Lecornu, desarrollado en consonancia con la administración anterior de François Bayrou, pretende limitar el gasto sanitario a un aumento del 1,6 %. Este nivel de austeridad no tiene precedentes desde 2015. Sin embargo, esta disciplina presupuestaria se basa en decisiones controvertidas: la no indexación de las pensiones y las prestaciones sociales a la inflación, y la duplicación de las franquicias médicas. Estas dos medidas políticamente explosivas, destinadas a generar varios miles de millones de euros, son consideradas socialmente injustas por la oposición y parte de la mayoría. Ante las protestas, el primer ministro ya ha dado marcha atrás. Sébastien Lecornu anunció el viernes por la noche en la Asamblea Nacional que abandonaba la no indexación, reconociendo implícitamente la insostenibilidad de esta medida. También invitó a los parlamentarios a "aliviar un poco la presión" sobre los ahorros impuestos a los hospitales, ya al límite de sus posibilidades tras varios años de medidas de austeridad. El Tribunal de Cuentas teme que estas sucesivas concesiones aumenten aún más la incertidumbre del presupuesto de 2026. Sin reformas estructurales ni una redefinición de las prioridades de financiación, el sistema francés de protección social corre el riesgo de ver su déficit agravarse permanentemente. Por lo tanto, la institución insta a tomar decisiones más audaces, reiterando que el sistema de seguridad social, concebido para proteger a los franceses, solo puede seguir desempeñando su función si encuentra un equilibrio sostenible.

¿Qué debemos recordar rápidamente?

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