Le président américain Donald Trump recibirá al primer ministro húngaro, Viktor Orban, en la Casa Blanca el viernes para conversaciones centradas en la dependencia energética de Hungría del petróleo ruso y el fortalecimiento de la cooperación económica entre los dos países.
Esta reunión, la primera entre ambos líderes desde el regreso de Trump al poder en enero, se produce en medio de persistentes tensiones en torno a las sanciones occidentales contra Moscú. Washington espera persuadir a Budapest para que reduzca sus importaciones de energía rusa, ya que Hungría sigue siendo uno de los últimos países de la Unión Europea que mantiene una fuerte dependencia del petróleo y el gas rusos.
Se espera que Trump, quien insta a sus aliados europeos a cortar los ingresos petroleros de Moscú para poner fin a la guerra en Ucrania, enfatice la necesidad de que Hungría alinee su política energética con la de otros miembros de la OTAN. Orbán, por su parte, espera obtener exenciones parciales de las sanciones estadounidenses contra las compañías petroleras rusas.
Antes de llegar a Washington, el primer ministro húngaro dijo a los medios estatales que las conversaciones serían "amistosas y francas", añadiendo que conocía "bien al presidente Trump" y que deberían "llegar a un acuerdo".
Además de los temas energéticos, la Casa Blanca indicó que la reunión abarcaría diversas áreas de cooperación económica, como inversiones en tecnología y defensa. Un funcionario estadounidense afirmó que tras la visita podrían alcanzarse numerosos acuerdos mutuamente beneficiosos.
El acercamiento entre ambos países se ha intensificado en los últimos meses: en octubre, Estados Unidos restableció la participación de Hungría en su programa de exención de visados, una medida celebrada por Budapest como una señal de una relación "restaurada".
Sin embargo, la postura prorrusa y prochina del primer ministro húngaro sigue suscitando desconfianza entre varios socios europeos, mientras que Bruselas presiona para una retirada progresiva del gas y el petróleo rusos de aquí a 2027. Por lo tanto, esta reunión en Washington debería ser seguida de cerca por las cancillerías europeas, ansiosas por ver si Viktor Orban realmente pretende reequilibrar su política exterior entre Moscú, Pekín y Washington.