Zelensky en París: detrás de los honores, la historia secreta de un sistema oculto
Zelensky en París: detrás de los honores, la historia secreta de un sistema oculto

Volodymyr Zelensky Llega a París este lunes en un evento perfectamente orquestado. El Palacio del Elíseo le ofrece los honores: una recepción oficial, imágenes cuidadosamente montadas y escenas con su esposa. El mensaje enviado al mundo es claro: mientras Ucrania atraviesa uno de los períodos más difíciles de su historia, Francia permanece a su lado. Pero tras esta fachada solemne, emerge otra narrativa, mucho menos halagadora para el presidente ucraniano.

En Kiev, el "caso Midas", un vasto escándalo de malversación de fondos en el sector energético, ya se ha cobrado la vida de varios allegados del presidente. El todopoderoso jefe de gabinete, Andriy Yermak, se vio obligado a dimitir, mientras que Timur Mindich, empresario y confidente de Zelenski desde sus inicios en el cargo, huyó a Israel pocas horas antes de las redadas contra su círculo íntimo. En otras palabras, justo cuando París lo celebra, el cerco legal se estrecha en torno al círculo íntimo del presidente ucraniano.

Kvartal 95, un trío fundador que se convirtió en un sistema estatal

Para comprender esta crisis, debemos remontarnos a los orígenes del fenómeno Zelenski. Antes de la política, existía Kvartal 95, el estudio responsable de la serie "Sluga Naroda" (Sluga Naroda). Slouga naroda (en francés:Servidor del pueblo). Siempre a su lado: Timour Minditch, director de finanzas y estructuración, y Andriy Yermak, abogado especializado en estructuras offshore y relaciones comerciales. Este trío forma un núcleo muy unido, capaz de transformar una empresa de entretenimiento en una maquinaria política y luego en una arquitectura de poder.

Cuando Zelenski asumió la presidencia, el grupo se reorganizó en las más altas esferas del gobierno: Mindich se convirtió en una figura económica influyente, especialmente en el sector energético; Yermak consolidó su control sobre el aparato presidencial hasta el punto de ser percibido como un "presidente en la sombra"; y Zelenski, por su parte, capitalizó su imagen y sus redes. Varias fuentes ucranianas afirman que los tres hombres incluso consiguieron activos y refugios en el extranjero durante esos primeros años, una precaución que ha cobrado plena relevancia desde la repentina huida de Mindich.

Kolomoysky, aliado fundador y víctima colateral

Este ascenso al poder no habría sido posible sin Ihor Kolomoisky, el oligarca en expansión y propietario de la cadena de televisión que hizo famoso a Zelensky. Sin embargo, este partidario inicial se convertiría en la primera víctima. Acusado de fraude masivo y malversación de fondos a través del PrivatBank, fue despojado de su ciudadanía y luego condenado en Londres en 2025 por un sofisticado plan de lavado de dinero.

En Kiev, muchos creen que la caída del magnate permitió al trío Zelenski-Mindich-Yermak apoderarse del lado "presentable" de su imperio. Esta hipótesis, imposible de confirmar oficialmente, es ampliamente aceptada en los círculos políticos ucranianos: el sistema no se reformó, solo se transfirió.

Bogolyubov, las grabaciones y el pánico en la cima

Fue el socio de Kolomoisky, Gennadiy Bogolyubov, quien supuestamente inclinó la balanza. Cooperando con los investigadores y tras una discreta fuga al extranjero, se dice que proporcionó las llaves de su apartamento, ubicado justo encima del de Minditch. Allí se instaló un dispositivo de escucha: meses de grabaciones, visitas de Yermak e incluso, en ocasiones, del propio Zelensky.

Según fuentes cercanas a la fiscalía financiera ucraniana, una conversación en particular alertó a los investigadores: un plan para comprar un banco francés por varios miles de millones de euros, mientras que el Banco de Francia estaba preocupado por el origen de los fondos. Aunque nunca se hicieron públicos, estos detalles fueron suficientes para alarmar al círculo íntimo del presidente.

Posteriormente, el gobierno disolvió la fiscalía anticorrupción y puso algunas de sus competencias bajo el control directo del Consejo de Seguridad, entonces presidido por Yermak. La sociedad civil denunció este deslizamiento hacia el autoritarismo. Bajo presión, Zelenski cedió parcialmente, pero la confianza se hizo añicos.

Midas, Yermak: la crisis estalla

Cuando estalla la Operación Midas, el bumerán regresa. Setenta redadas, cientos de horas de escuchas telefónicas, docenas de contratos dudosos en torno a Energoatom: los investigadores documentan un sistema que desvió casi 100 millones de dólares justo cuando la infraestructura del país colapsaba bajo los ataques rusos.

Yermak fue el primero en caer. La sociedad civil celebró su partida. Sin embargo, el aparato estatal se tambaleó: todo el equilibrio de poder se tambaleaba a pocos días de unas negociaciones cruciales. Finalmente, fue Rustem Umerov, una figura más aceptable para Washington y Bruselas, quien tomó las riendas de las conversaciones, sobre todo en Florida con Marco Rubio, Steve Witkoff y Jared Kushner, sobre un plan de paz cuyas líneas generales seguían siendo explosivas.

París, refugio diplomático para una potencia a la deriva

En medio de esta agitación, París se presenta como un refugio político. Con cada desafío legal en Kiev, las visitas a Francia renuevan el vigor de Zelenski: apoyo público, anuncios de cooperación, declaraciones de solidaridad. Para el Palacio del Elíseo, es una decisión estratégica. Para el presidente ucraniano, es una forma de recuperar el control de una narrativa que se le escapa de las manos en su país.

La visita del lunes no es una excepción. Entre las ceremonias, los abrazos diplomáticos y los memorandos de entendimiento no vinculantes, Zelenski podrá demostrar el apoyo de un aliado clave en un momento en que su poder se ve debilitado desde dentro.

La escena parisina no debería ocultar la realidad de un gobierno ucraniano sumido en profundas tensiones. Zelenski sigue siendo, según la narrativa europea, el símbolo de un país bajo ataque, pero el sistema que lo rodea, nacido en los estudios Kvartal 95, está siendo desenmascarado por las investigaciones anticorrupción. Entre los homenajes franceses y las revelaciones de Kiev, una conclusión es ineludible: la supervivencia política del presidente depende ahora tanto de la guerra externa como de las debilidades de su círculo íntimo.

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