— Siete años después de la muerte de Sala, Nantes y Cardiff conocerán el lunes una decisión judicial crucial.
Siete años después de la muerte de Sala, Nantes y Cardiff conocerán el lunes una decisión judicial crucial.

Casi siete años después de la muerte de Emiliano Sala en un accidente aéreo sobre el Canal de la Mancha, el caso sigue envenenando las relaciones entre el FC Nantes y el Cardiff City. Esta vez, la cuestión ya no es simplemente si el traspaso fue legalmente válido, sino si el club de Nantes puede asumir alguna responsabilidad civil por la tragedia. El Tribunal Mercantil de Nantes ha fijado el 30 de marzo como fecha para dictar sentencia, tras una vista oral celebrada el 8 de diciembre de 2025. 

Cardiff saca la artillería pesada: 122,2 millones de euros por una “pérdida total”.

El club galés inició este procedimiento civil en mayo de 2023, tras el fracaso de sus apelaciones ante el tribunal deportivo. Su argumento principal es claro: el Nantes, a través del entorno de traspasos y el papel atribuido al intermediario Willie McKay, contribuyó a la cadena de acontecimientos que desembocó en la fatal huida. El Cardiff estima ahora sus daños en 122,2 millones de euros, teniendo en cuenta no solo la pérdida del jugador, sino también las consecuencias deportivas, económicas y de reputación, incluido el descenso de la Premier League a la Championship. 

El meollo de la acusación: la persistente sombra de Willie McKay.

En el centro del caso, una pregunta predomina: ¿quién manejaba realmente los hilos tras bambalinas de este traspaso y del viaje de Sala? El Cardiff sostiene que Willie McKay, presentado como una figura clave en las negociaciones, no podía desconocer las irregularidades que rodearon el vuelo privado del delantero argentino. Los abogados del club galés argumentan que, sin este acuerdo en disputa, Sala jamás habría abordado el avión. Esta línea de defensa busca presentar la tragedia no como un simple accidente ajeno al traspaso, sino como la consecuencia de una serie de descuidos vinculados a la propia operación. 

Nantes niega cualquier irregularidad y denuncia una ofensiva legal sin fundamento sólido.

Por otra parte, el FC Nantes niega categóricamente cualquier responsabilidad. El club afirma que Willie McKay no era su representante oficial en esta transacción y señala que el intermediario formalmente autorizado para negociar en la Premier League era Mark McKay, hijo de Willie. La defensa del Nantes cree que el Cardiff está intentando explotar una tragedia humana para obtener beneficios legales y financieros. En la audiencia de diciembre, los abogados del FC Nantes describieron la valoración opuesta como “fantasmagórico” y a su vez reclamó un millón de euros en concepto de daños morales, alegando el perjuicio causado a la reputación del club. El Nantes también señala que, en el caso penal británico, David Henderson, el organizador del vuelo, es la única persona mencionada como condenada en este aspecto del caso. 

En lo que respecta al traspaso, la batalla está prácticamente perdida para el Cardiff.

Esta es la paradoja del caso: en términos estrictamente contractuales, los tribunales deportivos ya se han pronunciado mayoritariamente a favor del Nantes. En agosto de 2022, el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) confirmó que el traspaso de Emiliano Sala al Cardiff se había finalizado antes de su fallecimiento y validó el pago del primer plazo de 6 millones de euros de un total de 17 millones. El TAS también dictaminó que la reclamación de indemnización del Cardiff quedaba fuera de la jurisdicción de la FIFA en este caso. En 2023, según Reuters, el Tribunal Federal Suizo confirmó que el TAS carecía de jurisdicción para pronunciarse sobre la reclamación de indemnización del Cardiff, lo que llevó al club galés a llevar el caso a los tribunales civiles franceses. Ese mismo año, la FIFA también ordenó al Cardiff el pago de los dos últimos plazos, que ascendían a poco más de 11 millones de euros. 

El verdadero veredicto ahora girará en torno a la responsabilidad.

Este es el punto clave del fallo previsto para este lunes: ya no se trata de revisar la validez del traspaso, ya decidido desde el punto de vista deportivo, sino de determinar si el FC Nantes cometió un ilícito civil que le pudiera dar derecho a una indemnización sustancial. En otras palabras, el tribunal no se limitará a decidir quién debe pagar qué; determinará si este caso se enmarca dentro de una disputa comercial ordinaria o si implica una responsabilidad mucho más grave, que podría tener importantes repercusiones para el derecho futbolístico y el papel de los intermediarios en los traspasos internacionales. 

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