Mbappé en la portada de Vanity Fair mientras el Real Madrid está en llamas: el momento es terrible.
Mbappé en la portada de Vanity Fair mientras el Real Madrid está en llamas: el momento es terrible.

El momento elegido por Kylian Mbappé no podría haber sido peor. Este jueves, Feria de las vanidades Publica un extenso perfil del delantero francés del Real Madrid, fotografiado para la portada por Annie Leibovitz, con un eslogan diseñado para generar expectación: "Libertad, Igualdad, Mbappé"Ese mismo día, el Real Madrid, en medio de una crisis deportiva y con un vestuario dividido, anunció una rueda de prensa excepcional de Florentino Pérez a las 18:00 horas, tras una reunión de la junta directiva en la Ciudad Real Madrid.

El Madrid se hunde, Mbappé sigue jugando a lo seguro.

Este momento es devastador y vuelve a poner de manifiesto el individualismo de Kylian Mbappé. El Real Madrid viene de una temporada muy difícil, marcada por los fracasos en las grandes competiciones y por la victoria del FC Barcelona por 2-0 en el Clásico, que le otorgó el título de La Liga. 

A esto se suman las tensiones en el vestuario. El club abrió un expediente disciplinario contra Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni tras varias peleas, y ambos jugadores expresaron posteriormente su arrepentimiento y se disculparon mutuamente. 

Dada la situación, ver a Mbappé en la portada de una revista internacional, posando con ropa de Dior, hablando de Francia, política, fama y el Mundial, da la impresión de una total desconexión.

Lo que dice Mbappé en Feria de las vanidades

En su entrevista, Mbappé aborda las controversias que surgieron tras sus comentarios sobre el caso Naël, por ejemplo. La estrella rechaza la idea de que un jugador debería "Silencio y juego"Explica que los futbolistas también son ciudadanos, preocupados por lo que sucede en su país. Dice, en particular, que un jugador puede ser una estrella internacional, pero sigue siendo... "Ante todo, un ciudadano"Añade que los atletas no están desconectados del mundo ni de la situación política de su país. 

Mbappé también reflexiona sobre las elecciones francesas de 2024 y el auge del extremismo. Recuerda que este periodo impactó a los jugadores de la selección francesa y que no podían simplemente dar por sentado que todo estaría bien antes de los partidos. 

Un mensaje contundente, pero con un contexto madrileño explosivo.

En esencia, Mbappé adopta la postura de un ciudadano comprometido. Defiende el derecho de los atletas a expresarse, incluso cuando son ricos, famosos y muy conocidos. También responde a quienes creen que los futbolistas gozan de demasiados privilegios como para manifestar sus opiniones sobre temas políticos o sociales. 

Pero es precisamente ahí donde el momento se vuelve problemático. En un momento en que el Real Madrid espera respuestas deportivas de sus jugadores clave, Mbappé aparece en un registro muy amplio, casi presidencial: legado, imagen de Francia, rol social, responsabilidad pública, celebridad mundial.

Esto es un terrible error de comunicación. En una época dorada, cuando el Real Madrid ganaba títulos, esta portada no habría causado polémica. Pero en el Real Madrid actual, que atraviesa dificultades en el terreno de juego, parece más bien un intento de autopromoción muy inoportuno.

Primero viene la Copa del Mundo

En su entrevista, Mbappé también habla extensamente sobre la selección francesa y el Mundial de 2026. Explica que no hay nada más importante que representar a su país y reconoce las enormes expectativas que rodean a Les Bleus. Afirma que todos esperan milagros, al tiempo que recuerda que los milagros solo ocurren cuando... "sobre el terreno"También menciona la derrota en la final de 2022 contra Argentina. Según él, esta decepción debe transformarse en motivación para llegar a otra final y buscar una "Tercera estrella"

Un jugador que marca goles, pero cuyo impacto colectivo es cuestionable.

El retrato, sumamente halagador, sirve como recordatorio de que Mbappé sigue marcando muchos goles con el Real Madrid. Feria de las vanidades Mbappé menciona la cifra de 41 goles en 41 partidos esta temporada. El problema es que, si bien Mbappé puede responder con sus estadísticas cuanto quiera, el Real Madrid no juzga a sus estrellas únicamente por la cantidad de goles que marcan. El club espera títulos, influencia en los partidos importantes y capacidad de liderazgo, como él lo hizo. Cristiano RonaldoEn una temporada sin resultados, las cifras por sí solas no bastan para acallar las críticas.

Dans Feria de las vanidadesMbappé también habla sobre la fama. Reconoce la dificultad de una vida en la que a veces siente que ya no se pertenece a sí mismo."que pertenece a todos"Él admite que no siempre ha manejado bien esta exposición, especialmente porque se hizo famoso a una edad muy temprana, y dice que quiere mostrar más empatía con los fans. 

El Real Madrid quiere un líder, no un cartel publicitario.

El retrato muestra a Mbappé como una auténtica valla publicitaria: Dior, Hublot, Nike, Oakley, EA Sports, Fairmont. Normalmente, nada sorprendente. Cuando el Real Madrid gana, los jugadores pueden permitirse cualquier cosa. El problema: el Real Madrid está perdiendo, y peor aún, el antiguo club de Mbappé, el PSG, está en su mejor momento desde su marcha y domina Europa con su inmenso talento. En este contexto tan desfavorable, esta maniobra publicitaria... Feria de las vanidades Esto demuestra que el jugador está más preocupado por su imagen general que por la urgencia deportiva del club.

La comunicación a menudo se juzga por el momento en que llega. Y en este caso, el momento no podría ser peor. Al mismo tiempo, el Madrid está asimilando una temporada fallida, un Clásico perdido, tensiones internas y una conferencia de crisis sin precedentes celebrada por su presidente. En este contexto, la portada de Feria de las vanidades Esto no hace sino acentuar el contraste entre dos realidades: la de un club en crisis y la de una estrella que sigue actuando de forma egoísta…

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