El conflicto entre la UEFA y la FIFA ha entrado en una nueva fase. El organismo rector europeo ha emitido una notificación oficial a Gianni Infantino y a otras partes vinculadas al proyecto abandonado FIFA Forward Enterprise , una empresa concebida para abrir algunas de las actividades comerciales de la FIFA, incluidas las relacionadas con la Copa Mundial, a inversores privados. La UEFA considera que esta iniciativa es incompatible con los principios de buena gobernanza en el fútbol y que el proyecto planteaba serias dudas sobre la gestión de los activos más estratégicos de la FIFA.
Se está considerando emprender acciones legales.
En su carta, la UEFA afirma que está considerando diversas vías legales para defender sus intereses. El organismo rector menciona la posibilidad de emprender acciones legales, iniciar procedimientos de arbitraje y presentar quejas ante las autoridades reguladoras pertinentes. Según se informa, también se han enviado cartas similares a varios socios potenciales del proyecto, entre ellos el empresario estadounidense Joshua Kushner, el presidente de TripAdvisor, Greg Maffei, y el banco JP Morgan.
Conservación de todos los documentos requeridos
La UEFA también solicita a la FIFA y a Gianni Infantino que conserven todos los documentos físicos y electrónicos relacionados con el caso. Esta solicitud tiene como objetivo evitar la destrucción, alteración o desaparición de pruebas que pudieran utilizarse en posibles procedimientos judiciales. Cualquier eliminación u ocultación de documentos podría interpretarse como destrucción de pruebas en caso de que se inicien acciones legales.
El proyecto FIFA Forward Enterprise ha sido abandonado.
El proyecto FIFA Forward Enterprise tenía como objetivo permitir que inversores privados adquirieran participaciones en una nueva entidad encargada de gestionar una parte de los ingresos comerciales de la FIFA, en particular los generados por la Copa Mundial. Esta iniciativa provocó una fuerte oposición de varias federaciones europeas y de la UEFA, que denunciaron el riesgo de una privatización parcial de las principales competiciones de la FIFA. Ante las críticas generalizadas, Gianni Infantino acabó abandonando el proyecto, deteniendo la iniciativa antes de su lanzamiento oficial.
Una lucha de poder que ahora podría dirimirse en los tribunales.
A pesar del abandono del proyecto, la UEFA no da por zanjado el asunto. El organismo rector europeo considera que las medidas adoptadas justifican la apertura de un procedimiento que podría determinar posibles responsabilidades. Si se materializan las amenazas de acciones legales, este último episodio podría derivar en una confrontación jurídica sin precedentes entre los dos principales organismos del fútbol mundial, cuya relación ya se encuentra tensa por diversos desacuerdos sobre la gobernanza y el futuro económico del deporte.
