Tras perder 2-0 en el partido de ida en Alemania, el Estrasburgo protagonizó una remontada espectacular el jueves por la noche, goleando al Mainz por 4-0 en el estadio Meinau y asegurando así su pase a las semifinales de la Conference League. De esta forma, el Racing alcanza las semifinales de una competición europea por primera vez en su historia.
El estadio de Meinau, sumido en el caos.
En un estadio Meinau abarrotado y bullicioso, los alsacianos impusieron rápidamente un ritmo asfixiante, jugando con la defensa adelantada, presionando sin descanso y sin dar respiro al Mainz. Este dominio se vio recompensado finalmente en el minuto 26 cuando Sebastián Nanasi abrió el marcador, antes de que Abdoul Ouattara desatara la euforia en el estadio nueve minutos después. En tan solo 35 minutos, la desventaja del partido de ida ya había desaparecido.
Un penalti fallado, y luego alivio.
Liderado por una actuación soberbia de Julio Enciso, el Estrasburgo mantuvo el control del partido de principio a fin. Tras el penalti fallado por Emanuel Emegha en la segunda parte, el Racing siguió atacando sin descanso. Enciso finalmente adelantó a su equipo en el minuto 69, antes de que Emegha se redimiera cinco minutos después al marcar el cuarto gol de una noche que se convertiría en histórica.
El Mainz, a pesar de haber ganado el partido de ida por 2-0, se desmoronó por completo en el partido de vuelta. Los alemanes solo lograron un disparo a puerta, mientras que el Estrasburgo demostró un control de juego e intensidad muy superiores. La frustración de los visitantes fue evidente hasta el final, culminando con la expulsión de Nadiem Amiri en el tiempo de descuento.
Más allá del marcador, es la magnitud de la hazaña lo que ha acaparado la atención de todos. Ante 30.631 espectadores, el Estrasburgo dio la vuelta a un partido de cuartos de final que parecía perdido apenas una semana antes. Con cuatro goles en una sola noche, el club alsaciano se transformó y se ganó un encuentro histórico contra el Rayo Vallecano en las semifinales.