El hijo de la princesa noruega condenado a cuatro años de prisión por violación.
El hijo de la princesa noruega condenado a cuatro años de prisión por violación.

Marius Borg Høiby, de 29 años, hijo mayor de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega, fue condenado el lunes a cuatro años de prisión por un tribunal de Oslo. Fue declarado culpable de dos violaciones, así como de violencia doméstica y otros delitos.  

Se desestimaron otras dos acusaciones de violación

El tribunal no confirmó todos los cargos de agresión sexual. Marius Borg Høiby fue absuelto de otros dos cargos de violación. Negó las acusaciones más graves, aunque admitió algunas menores. Aún puede apelar el veredicto.  

Violencia, amenazas, drogas e infracciones de tránsito.

El caso fue mucho más allá de las acusaciones de violación. Marius Borg Høiby se enfrentó a unos cuarenta cargos, entre ellos violencia reiterada contra una expareja, amenazas, delitos relacionados con drogas, violación de órdenes de alejamiento e infracciones de tráfico.  

El juicio tuvo lugar en Oslo entre febrero y marzo. La fiscalía solicitó una pena de siete años y siete meses de prisión. La defensa, por su parte, pidió la absolución de los cargos de violación y solicitó una pena máxima de un año y medio por los cargos admitidos.  

El veredicto se siguió desde la prisión.

Marius Borg Høiby, que permanecía en prisión preventiva desde principios de febrero, no estuvo presente físicamente en la sala del tribunal cuando se dictó el veredicto. Siguió la decisión por videoconferencia desde la prisión de Ila, alegando motivos de salud, según informó su defensa.  

Víctimas indemnizadas

El tribunal también ordenó el pago de indemnizaciones a varias mujeres, entre ellas Nora Haukland, expareja de Marius Borg Høiby y la única víctima identificada públicamente en el caso.  

Un estatus especial dentro de la familia real.

Marius Borg Høiby es hijo de Mette-Marit, nacido antes de su matrimonio con el príncipe heredero Haakon en 2001. No ostenta un título real, pero su nombre sigue vinculado directamente a la familia real noruega. Esta condena sitúa uno de los casos legales más delicados del país en el centro de la atención mediática nacional.  

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