Toulouse: Se encontraron 4.500 paquetes de cigarrillos en un maletero; un estudiante y un comerciante fueron arrestados.
Toulouse: Se encontraron 4.500 paquetes de cigarrillos en un maletero; un estudiante y un comerciante fueron arrestados.

Sobre el papel, se dirigía a París. A finales de marzo, en el peaje de Toulouse-Frouzins, los agentes de aduanas vieron un coche que se aproximaba y que parecía dudar un poco. Un detalle que levanta sospechas. Se realizó un control inmediato a este vehículo procedente de Andorra.

Dentro se encontraban dos hombres de apariencia común. El conductor se presentó como estudiante de medicina, su acompañante como tendero, y se dirigían a la capital. Pero el maletero revelaba una historia muy distinta, mucho más siniestra que sus explicaciones. Los agentes descubrieron cartuchos por doquier.

El resultado: más de 4.500 paquetes de cigarrillos de la misma marca, con un peso total superior a los 90 kilos de tabaco, según la aduana. Esto dista mucho de ser una compra rápida o un simple recuerdo de vacaciones. Los dos ocupantes admitieron finalmente que les había costado mucho tiempo comprar este tabaco en las tiendas andorranas, lo que sugiere una compra planificada y no una parada improvisada.

La RN 20 reabre sus puertas y se reanuda el tráfico.

La escena en sí forma parte de un patrón bien conocido en los Pirineos. Andorra, con su sistema fiscal más permisivo, atrae compras transfronterizas dentro de los límites permitidos y, además, alimenta las redes de reventa cuando aumenta el volumen de ventas. Los funcionarios de aduanas lo afirman sin rodeos: desde la reapertura de la carretera Pas-de-la-Case, la RN 20, que había estado cerrada por encima de Ax-les-Thermes tras un desprendimiento de rocas, "se ha reanudado el contrabando de cigarrillos comprados en Andorra", prueba de que algunas costumbres son difíciles de erradicar.

El caso llegó a los tribunales penales de Toulouse. Los dos hombres fueron condenados a 12 meses de prisión, con suspensión de la pena, y a una multa de 59.130 euros. Los cigarrillos fueron confiscados y serán destruidos, un resultado habitual en este tipo de casos, donde la sanción económica busca impactar donde más duele.

El escenario sigue siendo el mismo, y resulta familiar tanto para los automovilistas como para las fuerzas del orden: las carreteras entre Andorra y la llanura de Toulouse, vigiladas, desviadas y luego vigiladas de nuevo. Mientras la diferencia de precio siga siendo una tentación constante, las cajas fuertes continuarán probando suerte, a veces con conductores inesperados al volante y agentes de aduanas al acecho.

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