Un edificio residencial de 21 plantas se convirtió en una trampa mortal la mañana del lunes en Seúl. En el tranquilo barrio de Bongcheon-dong, al sur de la capital surcoreana, un hombre provocó un incendio con un lanzallamas casero, matando a tres personas e hiriendo a otras once. Las autoridades investigan la posibilidad de un incendio provocado. El incendio se declaró en el distrito de Gwanak poco después del amanecer. Varios testigos informaron haber oído una explosión justo antes de que las llamas se propagaran. A pesar de la rápida respuesta de los bomberos, el número de muertos es elevado, y las imágenes del incendio, ampliamente compartidas en redes sociales, han provocado indignación en todo el país.
El cuerpo carbonizado del sospechoso fue encontrado en la escena.
El principal sospechoso, un hombre de unos sesenta años, fue encontrado muerto en el pasillo de un cuarto piso, con el cuerpo completamente quemado. Según la policía, sus huellas dactilares coinciden con las del sospechoso de iniciar el incendio. Todo indica que utilizó un dispositivo incendiario casero, modificado como lanzallamas, para provocar el incendio. El distrito de Bongcheon, poco acostumbrado a este tipo de violencia, está en estado de shock. Se ha activado una unidad de apoyo psicológico para ayudar a los supervivientes y a las familias de las víctimas. La investigación continúa para determinar los motivos de este acto brutal y sin precedentes en la capital surcoreana.