Cerca de 2.000 participantes se congregaron en una fiesta gratuita ilegal cerca de Montpellier.
Cerca de 2.000 participantes se congregaron en una fiesta gratuita ilegal cerca de Montpellier.

A pesar de la prohibición vigente en el departamento de Hérault, se celebró una gran fiesta libre la noche del viernes 5 al sábado 6 de junio en un terreno ubicado en Claret, a unos treinta kilómetros al norte de Montpellier. Según estimaciones de la prefectura, cerca de 2.000 personas y aproximadamente 600 vehículos se congregaron en el lugar la mañana del sábado.

El evento comenzó alrededor de las 3 de la madrugada. Los participantes tomaron el lugar a pesar de la activación del "plan rave azul" por parte de la prefecta de Hérault, Chantal Mauchet. Esta medida excepcional tiene como objetivo movilizar rápidamente a las fuerzas del orden cuando se sospecha de una fiesta rave ilegal dentro del departamento.

Las fuerzas del orden fueron movilizadas para contener el suceso.

Dada la magnitud de la concentración, las autoridades desplegaron de inmediato importantes recursos de vigilancia. Un vuelo de reconocimiento en helicóptero les permitió evaluar el número de participantes, mientras que la gendarmería estableció un sistema para impedir la llegada de más vehículos.

En un comunicado, la prefectura indicó que las fuerzas del orden tenían la tarea de restringir el acceso al lugar y realizar controles sistemáticos de los vehículos que salían de la zona. Las autoridades buscan, en particular, prevenir riesgos relacionados con el consumo de drogas, la conducción temeraria y posibles disturbios públicos.

Una movilización nacional contra el proyecto de ley Ripost

Esta fiesta gratuita se celebra en medio de una fuerte movilización de grupos que defienden la cultura de las celebraciones alternativas. El fin de semana anterior, varios cientos de personas ya se habían manifestado en Montpellier y Marsella para denunciar el proyecto de ley Ripost, que actualmente se está debatiendo en el Parlamento.

Este proyecto de ley, ya aprobado por el Senado, prevé un aumento significativo de las penas para los organizadores de fiestas rave no declaradas. Los organizadores podrían enfrentarse a hasta dos años de prisión y una multa de 30.000 euros. Los participantes también podrían ser sancionados con hasta seis meses de prisión y una multa de 7.500 euros.

Continúa la lucha de poder entre las autoridades y los organizadores.

Otra medida cuestionada por los defensores de la libertad de celebración es la reducción del umbral de inscripción obligatoria de 500 a 250 participantes. Las autoridades argumentan que esta reforma busca regular mejor las reuniones que podrían representar riesgos para la salud y la seguridad. Los organizadores, sin embargo, la denuncian como un ataque a la cultura de la libertad de celebración.

Este fin de semana se han programado otras manifestaciones, una mezcla de protesta y fiesta, en varias ciudades francesas, como Rennes, Lille y Gap. En el departamento de Hérault, las autoridades se mantienen vigilantes con respecto a la concentración de Claret, mientras que el decreto prefectural que prohíbe las fiestas rave en todo el departamento sigue vigente hasta finales de 2026.

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