Un Boeing 777 de Air France que volaba de Fort-de-France a París-Charles-de-Gaulle tuvo que regresar poco después del despegue la tarde del 21 de febrero, tras un incidente técnico con uno de sus motores. No se reportaron heridos entre los 469 pasajeros y tripulantes.
El vuelo AF895 acababa de despegar del aeropuerto Aimé Césaire cuando se produjo una sobretensión en el motor derecho. Esta avería se debe a un flujo de aire deficiente dentro del motor, lo que provocó una combustión irregular y detonaciones visibles en forma de llamas. Según el capitán, fue un incidente dramático, pero en general menos peligroso que una avería grave del motor.
Hay una seria preocupación a bordo
Testigos en tierra informaron haber escuchado explosiones poco después del despegue. A bordo, algunos pasajeros describieron chispas y ruidos repetidos, lo que causó una gran alarma. La tripulación implementó de inmediato los procedimientos establecidos por el fabricante y la aerolínea, y decidió, como medida de precaución, regresar a su aeropuerto de origen.
Tras aproximadamente 25 minutos de vuelo, el avión aterrizó sin incidentes en Fort-de-France. Air France afirmó que sus tripulaciones reciben formación periódica para gestionar este tipo de incidentes y que la seguridad sigue siendo su máxima prioridad.
Los pasajeros fueron atendidos en el aeropuerto y la compañía planea enviar otro avión para asegurar su redireccionamiento a París.