Un hombre de 54 años y su hijo Experimentaron una escena de extrema violencia el domingo por la noche en Lamentin, cuando se detuvieron en el estacionamiento de un centro comercial para realizar una transacción bancaria. Apenas había bajado de su vehículo, el padre fue abordado por un individuo armado, al que rápidamente se unieron dos cómplices enmascarados, quienes intentaron apoderarse del vehículo.
El ataque se intensificó en segundos. Inicialmente negándose a ceder, el cincuenta Se dio cuenta demasiado tarde de que el arma que le apuntaba era real. Sonó un disparo a quemarropa, y la bala le rozó la cara antes de desplomarse. Herido pero consciente, le rogó a su hijo que lo soltara para evitar lo peor, permitiendo que los asaltantes huyeran en el vehículo.
Una herida invisible que persiste
Rescatado por un automovilista que pasaba, el padre fue trasladado al hospital, donde le suturaron la herida. Si bien las secuelas físicas son leves, el trauma psicológico sigue siendo profundo, sobre todo para el...adolescenteDesde el incidente, ha estado experimentando despertares nocturnos y pesadillas. El propio padre reconoce que el impacto emocional podría ser duradero.
Se ha presentado una denuncia y se está llevando a cabo una investigación para identificar a los autores de este robo a mano armada, mientras la familia ahora intenta reconstruir su vida después de aquella noche en la que sus vidas casi cambiaron para siempre.