Un trabajador agrícola de 45 años fue condenado el lunes por un tribunal de Niort a tres años de prisión, uno de ellos en suspenso, por provocar once incendios en los departamentos de Deux-Sèvres y Maine-et-Loire. El hombre utilizó un soplete para iniciar los incendios, que afortunadamente no causaron heridos. El fiscal describió al acusado como un pirómano que padece depresión, un perfil que explica en parte la naturaleza y la frecuencia de sus actos.
Voces y un soplete
Ante los magistrados, el acusado habló de una sensación general de exasperación, visiones y voces que, según él, le ordenaban provocar incendios. Estas justificaciones se tuvieron en cuenta durante la evaluación psiquiátrica, pero no disminuyeron la gravedad de los cargos en su contra. Los incendios, cometidos intencionalmente, podrían haber tenido consecuencias mucho más dramáticas.
La sentencia refleja el deseo del tribunal de castigar con firmeza estos actos, teniendo en cuenta la fragilidad psicológica del perpetrador. El hombre cumplirá dos años de prisión, una condena que pone fin a una serie de incendios que habían alarmado a los residentes de la región.
Communauté
comentarios
Escribe un comentario
Sé el primero en comentar este artículo.