Menos de un día después de un robo inusual, el Museo Jacques Chirac fue asaltado durante la noche del 13 al 14 de octubre de 2025. El fiscal de Tulle, François Tessier, acaba de revelar que las pérdidas superan ya el millón de euros. Los autores del robo se centraron en una colección única: relojes y joyas donadas al expresidente Jacques Chirac durante sus dos mandatos. Estas piezas, de gran valor histórico y simbólico, se encontraban entre los tesoros más preciados de la exposición dedicada al exjefe de Estado.
Un doble golpe en el corazón de Corrèze
El museo ya había sido noticia dos días antes por un atrevido robo en el que cuatro individuos enmascarados irrumpieron, armados con una escopeta y cuchillos. Su escaso botín —200 euros de la caja registradora y un reloj— hizo pensar en un ataque improvisado. Pero la noche siguiente, el robo, más discreto y metódico, se centró en las vitrinas que contenían los objetos personales de Jacques Chirac. Investigadores de la Sección de Investigación de Limoges, con el apoyo de la Oficina Central para la Lucha contra el Tráfico de Bienes Culturales, se hicieron cargo de la investigación. Estos mismos servicios también investigan otro espectacular robo cometido unas semanas antes en el Museo Adrien Dubouché de Limoges, donde desapareció una colección de porcelana, con una pérdida estimada en más de seis millones de euros.
Una investigación bajo alta vigilancia
La fiscalía de Tulle ha confirmado que se está llevando a cabo una investigación por robo. Aún no se han anunciado arrestos. La secuencia exacta de los hechos sigue sin estar clara, pero los investigadores se centran en la teoría de un robo organizado, perpetrado por personas familiarizadas con la distribución del local. En la ciudad, la conmoción persiste. "Nos preguntamos si fue solo un rumor; todo parece increíble", dice Vivien, gerente de la única tienda del centro. El asunto resulta aún más incrédulo porque el museo, inaugurado en el año 2000 por el propio Jacques Chirac, simboliza el orgullo local de una región que se ha mantenido fiel a su expresidente. Mientras el museo de Sarran se esfuerza por reabrir sus puertas con calma, el misterio que rodea los bienes robados sigue sin resolverse. Y ahora se teme que los relojes y joyas presidenciales se sumen a la larga lista de tesoros franceses desaparecidos, dispersos en el mercado negro del arte europeo.