ISS: La NASA levanta la alerta tras una preocupante fuga de aire en el módulo ruso Zvezda.
ISS: La NASA levanta la alerta tras una preocupante fuga de aire en el módulo ruso Zvezda.

La NASA autorizó el viernes la reanudación de las operaciones normales a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI) tras varias horas de preocupación por el empeoramiento de una fuga de aire detectada en el módulo ruso Zvezda. Los astronautas fueron puestos temporalmente en protocolo de seguridad y se les recomendó prepararse para una posible evacuación de emergencia.

La alerta se activó después de que los equipos de monitoreo observaran una aceleración en la tasa de fuga de este módulo crítico del segmento ruso de la estación. En respuesta, se ordenó a los cuatro tripulantes de la misión Crew-12 que regresaran a su cápsula SpaceX Crew Dragon y se pusieran sus trajes espaciales, listos para abandonar la ISS si fuera necesario.

Una medida de precaución excepcional

Entre los astronautas involucrados se encontraba la francesa Sophie Adenot, acompañada por dos astronautas estadounidenses y un cosmonauta ruso. Este procedimiento de evacuación sigue siendo extremadamente raro en la historia de la Estación Espacial Internacional, ya que ninguna tripulación se había visto obligada a abandonar la estación desde que entró en funcionamiento hace casi tres décadas.

Tras varias horas de evaluación y la suspensión temporal de las operaciones de reparación que la agencia espacial rusa Roscosmos llevaba a cabo en el módulo Zvezda, la situación se consideró lo suficientemente estable como para permitir el regreso a la normalidad. Los astronautas recibieron entonces autorización para abandonar su cápsula de escape y reanudar sus actividades científicas y técnicas habituales.

Una fuga que ha sido monitoreada durante varios meses.

El problema no es nuevo. Durante meses, la NASA y Roscosmos han intentado determinar el origen exacto de varias microfugas de aire observadas en el módulo Zvezda, uno de los componentes más antiguos de la estación. Ambas agencias espaciales a veces discrepan sobre el análisis de las causas exactas del fenómeno y sobre los mejores métodos de reparación.

Según funcionarios estadounidenses, la tasa de fugas observada el viernes fue más del doble de los niveles habituales. La pérdida de aire aumentó de aproximadamente medio kilo al día a casi un kilo diario, lo que generó preocupación entre el personal de tierra. Si bien estos volúmenes siguen siendo limitados a nivel de toda la estación, su aumento justificó la activación de los procedimientos de seguridad.

Se mantuvo la cooperación entre la NASA y Roscosmos

A pesar de las persistentes tensiones geopolíticas entre Moscú y Washington, la ISS sigue siendo una de las pocas áreas donde la cooperación entre ambas potencias se mantiene activa. La NASA ha indicado que continuará su colaboración con Roscosmos para encontrar una solución definitiva al problema de la fuga de aire.

Esta última alerta también sirve como recordatorio de los desafíos asociados con el envejecimiento gradual de la Estación Espacial Internacional. A medida que la ISS se acerca a sus tres décadas de funcionamiento, sus diversos módulos requieren un mantenimiento cada vez más complejo. No obstante, las agencias espaciales esperan continuar operándola hasta principios de la década de 2030, garantizando al mismo tiempo la seguridad de las tripulaciones que viven y trabajan permanentemente a bordo del laboratorio orbital.

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