Cloratos en el agua potable: alerta sanitaria para los niños pequeños en 32 municipios de Haute-Garonne
Cloratos en el agua potable: alerta sanitaria para los niños pequeños en 32 municipios de Haute-Garonne

Dos asociaciones han presentado una demanda ante el Tribunal Administrativo de Nantes para obligar al gobierno francés a tomar medidas respecto a la presencia de monómero de cloruro de vinilo (VCM) en las tuberías de agua potable. Este gas, clasificado como carcinógeno conocido desde 1987, sigue presente en una parte significativa de la red de agua francesa, un legado de las instalaciones de PVC que se remontan a la década de 1970.

Un llamamiento sin precedentes para obligar al Estado a actuar

El recurso de apelación, interpuesto el lunes 27 de octubre por el Comité de Ciudadanos de Sarthe y la rama departamental de Francia Naturaleza Medio ambienteLa demanda busca obtener una orden judicial que obligue a las autoridades a reforzar la detección y la transparencia en materia de contaminación del agua. «Esta acción legal es pionera en Francia en relación con el monómero de cloruro de vinilo (VCM). Busca obligar al Estado, que ha guardado silencio durante meses, a tomar medidas», explicó su abogada, Gabrièle Gien, especialista en derecho ambiental. Según los datos presentados en apoyo de la demanda, entre el 15 % y el 30 % de la red nacional está afectada, lo que representa casi 275 000 kilómetros de tuberías potencialmente contaminadas. El investigador Gaspard Lemaire, citado en la demanda, afirma que menos de una cuarta parte de las contaminaciones identificadas se hacen públicas, a pesar de que este gas causa, entre otras cosas, cáncer de hígado.

Contaminación oculta y cuestiones de responsabilidad

El monómero de cloruro de vinilo (VCM) es un residuo de la fabricación del cloruro de polivinilo (PVC). Puede liberarse al agua con el tiempo, especialmente cuando las tuberías envejecen o se deterioran. Si bien el fenómeno se conoce desde hace varios años, las asociaciones denuncian la inacción del gobierno ante lo que consideran un grave riesgo para la salud. Ya se habían presentado varias quejas locales en municipios que presentaban niveles anormales de VCM en el agua potable, sin ninguna respuesta significativa por parte de las autoridades sanitarias. "Hasta ahora, hemos intentado dialogar con las autoridades del agua y las agencias sanitarias regionales", explica Hervé Conraux, miembro del Comité Ciudadano de Sarthe. "Pero, al no haber medidas suficientes, tuvimos que actuar a nivel nacional para aplicar la normativa y obtener respuestas". Esta acción legal podría marcar un punto de inflexión en la gestión de la calidad del agua potable en Francia. Para los demandantes, el objetivo ahora es que se reconozca la responsabilidad del gobierno y se exija la implementación de un plan nacional para identificar y reemplazar las tuberías contaminadas.

¿Qué debemos recordar rápidamente?

Dos asociaciones han presentado un recurso ante el Tribunal Administrativo de Nantes para obligar al Estado a reaccionar ante la presencia de cloruro de vinilo.

Compartir