Tras once semanas de intensas audiencias, el tribunal ha entrado en una fase crucial en el juicio de Dominique Pelicot, acusado de drogar, violar y haber violado a su esposa durante una década. El lunes 25 de noviembre la Fiscalía solicitó la pena máxima de 20 años de prisión penaldenunciando "actos abyectos" de extrema gravedad.
Para Laure Chabaud, una de las voces del Ministerio Público, esta condena es dura, pero insuficiente frente a la magnitud del sufrimiento infligido. "Veinte años es mucho y muy poco a la vez: muy poco considerando la gravedad de los actos cometidos y repetidos."insistió, enfatizando la plena responsabilidad de los acusados.
Este juicio, celebrado en Aviñón, ha atraído la atención nacional. Irónicamente, los alegatos finales de la fiscalía coincidieron con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, un símbolo particularmente poderoso según Antoine Camus, abogado de la parte civil. "El alegato final de la fiscalía en este día tan particular es otro símbolo más"., dijo.
Los sucesos ocurridos en la aldea de Mazan conmocionaron a la comunidad. Para Jean-François Mayet, representante de la fiscalía, este juicio va más allá de la cuestión de la culpabilidad individual. "No se trata sólo de una cuestión de condena o absolución, sino de un cuestionamiento fundamental de la relación entre hombres y mujeres".Declaró al comienzo de su alegato final.
Gisèle PelicotAhora, con 71 años, se negó a que el juicio se celebrara a puerta cerrada. Con esta valiente decisión, quiso desviar la vergüenza que con demasiada frecuencia recae sobre las víctimas. "Que la vergüenza cambie de bando"—exigió. Sus declaraciones públicas y su dignidad ante el horror la han convertido en una figura emblemática de la lucha feminista, y el veredicto final es especialmente esperado...