Wayne Rooney, leyenda del Manchester United e Inglaterra, reveló que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trumple había pedido que le diera clases de fútbol a su hijo Barron.
Rooney y su esposa, Coleen, habían sido invitados previamente a asistir a una fiesta de cumpleaños en la Casa Blanca, donde pasaron tiempo con Trump.
En ese momento, Barron era un joven jugador de fútbol prometedor y formaba parte de la academia del DC United.
Rooney declaró en el programa “The Overlap” de Sky Bet que Trump le había pedido que le diera clases de fútbol a su hijo menor.
En las redes sociales ya habían circulado vídeos de Barron jugando al fútbol, y su estilo de juego y estatura física habían sido comparados con los de la ex estrella de Inglaterra Peter Crouch, dado que ambos miden aproximadamente 2 metros.
El entrenador del Plymouth, recientemente despedido, añadió: «Durante nuestra primera reunión, Trump me pidió que le diera clases de fútbol a su hijo en Washington, D. C. Después, jugamos una ronda de golf juntos, junto con Rudy Giuliani, exalcalde de Nueva York».
Barron ha ganado recientemente atención debido a su gran altura y su papel en la campaña electoral de su padre, convirtiéndose así en un ícono estadounidense.
Por nuestra socia Nidaa al Watan (con Reuters)