Tras un primer día de movilización, varias asociaciones estudiantiles, ecologistas y feministas han convocado una nueva manifestación para el 21 de septiembre, denunciando el nombramiento de Michel Barnier como primer ministro por Emmanuel Macron . En una declaración conjunta firmada por organizaciones como la Unión de Estudiantes, la Unión de Sindicatos y Estudiantes de Secundaria, Greenpeace Francia, Attac Francia y la Asociación de Planificación Familiar, los firmantes critican el nombramiento de lo que describen como un "primer ministro de extrema derecha, antisocial y antiinmigrante", recordando también su controvertido pasado en materia de derechos LGBTQ+.
Estos movimientos acusan además al gobierno de ser capaz de gobernar únicamente con el apoyo de Marine Le Pen , líder de la Agrupación Nacional, y hablan de una «negación de la democracia». Por ello, hacen un llamamiento a una «respuesta popular» antes de la movilización general de los sindicatos prevista para el 1 de octubre.
Entre las demandas de los manifestantes se encuentran aumentos salariales, la protección de las pensiones, la lucha contra la violencia de género y sexual, y un trato digno para los migrantes. Estas manifestaciones siguen los pasos de las concentraciones unificadas del 7 de septiembre, que, según diversas cifras, congregaron entre 110.000 y 160.000 manifestantes en toda Francia.
Los sindicatos CGT, FSU y Solidaires ya han previsto sumarse a la movilización del 1 de octubre, en particular para exigir la derogación de la reforma de las pensiones y una mayor igualdad entre hombres y mujeres.
La manifestación del 21 de septiembre se perfila así como un paso crucial en la preparación de una oposición más amplia contra las políticas del actual gobierno, y se espera una fuerte participación en todo el país.