El auge de la tecnología digital amenaza con provocar una explosión en la demanda energética de los centros de datos.
El auge de la tecnología digital amenaza con provocar una explosión en la demanda energética de los centros de datos.

El auge de las tecnologías digitales, impulsado en particular por la inteligencia artificial, podría provocar un fuerte aumento del consumo eléctrico en los centros de datos franceses en los próximos años. En un estudio prospectivo publicado el martes, la Agencia Francesa para la Transición Ecológica anticipa un posible aumento si no se modifican las prácticas actuales.

En 2024, Francia contaba con poco más de 350 centros de datos, con un consumo anual estimado de poco más de 8 teravatios-hora. A esto se suma una parte significativa de la electricidad consumida en el extranjero, vinculada a servicios digitales utilizados por ciudadanos franceses, pero alojados fuera del país. Este total ya representa casi 24 teravatios-hora al año.

Mayor dependencia de la infraestructura extranjera

Según los escenarios menos favorables estudiados por la agencia, el consumo total asociado a los usos digitales de los franceses podría superar los 100 teravatios-hora al año en 2035. Una gran parte de este aumento sería atribuible a centros de datos situados fuera de Francia, a menudo alimentados por combinaciones energéticas más intensivas en carbono, lo que aumentaría significativamente la huella climática global.

Ademe enfatiza, sin embargo, que estas trayectorias no son inevitables. A largo plazo, dependiendo de las decisiones tecnológicas, regulatorias y ambientales que se tomen, el consumo eléctrico de los centros de datos podría disminuir drásticamente o aumentar drásticamente para 2060. Por lo tanto, el estudio aboga por una rápida anticipación para evitar que la transición digital se produzca a expensas de los objetivos climáticos.

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