El gobierno ha publicado una orden que refuerza las obligaciones de las empresas que comercializan servicios financieros en línea, como seguros, préstamos y soluciones de pago. El objetivo declarado es proteger mejor a los consumidores de prácticas que a veces se consideran opacas o desalentadoras, especialmente cuando desean rescindir un contrato después de firmarlo.
A partir de ahora, los clientes podrán ejercer su derecho de desistimiento sin obstáculos técnicos ni costes adicionales. Las empresas deberán ofrecer acceso claro y permanente a una función específica que permita a los clientes cancelar un contrato dentro del plazo legal, sin trámites complicados.
Interfaces estructuradas y enfoques de ventas más transparentes
El texto también impone una obligación más estricta de proporcionar información antes de firmar un contrato, considerándose suficientes las explicaciones sobre la naturaleza y las implicaciones de los servicios ofrecidos. También se abordan las prácticas de venta telefónica: la identidad del profesional, el propósito comercial de la llamada y la relación con la persona que llama deben revelarse en los primeros segundos de la conversación.
Finalmente, las autoridades pretenden combatir las interfaces digitales engañosas. Las plataformas ya no podrán utilizar métodos diseñados para influir o coaccionar las decisiones de los consumidores. Esta reforma, que transpone una directiva europea adoptada en 2023, está prevista su entrada en vigor en junio de 2026.