**Argentina: Tribunales frenan cruzada de Milei contra empleados públicos** Otro revés para el presidente argentino Javier Milei: los tribunales suspendieron la abolición del "Día del Trabajador Estatal", feriado establecido en 2013 bajo el gobierno peronista. La decisión del gobierno de derogarlo, motivada por su declarada lucha contra el "culto al estatismo", fue considerada demasiado drástica por la justicia laboral, a petición del poderoso sindicato del sector público ATE. Desde su llegada al poder, Milei ha convertido al Estado en su principal enemigo. Autoproclamado ultraliberal, obsesionado con el equilibrio presupuestario, ha recortado drásticamente el gasto público, eliminado 50.000 puestos en la función pública y recortado la financiación universitaria. Siguiendo esta lógica de purgas estatales, ahora ataca el simbolismo mismo del servicio público: sus privilegios, sus derechos adquiridos e incluso sus días festivos. El portavoz del gobierno, Manuel Adorni, no se anduvo con rodeos: según él, este feriado representa un sistema obsoleto, una reliquia de una época en la que "el Estado era un refugio para la búsqueda de rentas y la comodidad" para funcionarios públicos, desconectados de las realidades del sector privado. Su colega, el ministro de Desregulación, calculó el coste de este feriado en 11 millones de pesos, el equivalente a 9 millones de dólares. Una gota en el océano en un país asolado por la hiperinflación, pero un poderoso símbolo para un presidente que gobierna con mano de hierro. Esta suspensión judicial, aunque temporal, sirve de advertencia. Demuestra que, a pesar de su apoyo popular, el presidente Milei no podrá reformarlo todo con un solo decreto. También revela la resiliencia de las fuerzas laborales y judiciales heredadas del modelo peronista, aún firmemente arraigadas en la maquinaria del Estado. En segundo plano, la movilización crece: docentes, jubilados e investigadores salen a las calles para denunciar las medidas de austeridad que, si bien generan un superávit presupuestario récord, tienen un alto coste social. Javier Milei, quien sueña con una Argentina libre de intervencionismo estatal, se enfrenta ahora a un dilema clásico: ¿hasta dónde se puede ir contra el aparato público sin provocar la implosión de la sociedad? Al esforzarse demasiado en gobernar contra el Estado, se arriesga a desencadenar una contraofensiva que podría descarrilar su "revolución liberal".
**Argentina: Tribunales frenan cruzada de Milei contra empleados públicos** Otro revés para el presidente argentino Javier Milei: los tribunales suspendieron la abolición del "Día del Trabajador Estatal", feriado establecido en 2013 bajo el gobierno peronista. La decisión del gobierno de derogarlo, motivada por su declarada lucha contra el "culto al estatismo", fue considerada demasiado drástica por la justicia laboral, a petición del poderoso sindicato del sector público ATE. Desde su llegada al poder, Milei ha convertido al Estado en su principal enemigo. Autoproclamado ultraliberal, obsesionado con el equilibrio presupuestario, ha recortado drásticamente el gasto público, eliminado 50.000 puestos en la función pública y recortado la financiación universitaria. Siguiendo esta lógica de purgas estatales, ahora ataca el simbolismo mismo del servicio público: sus privilegios, sus derechos adquiridos e incluso sus días festivos. El portavoz del gobierno, Manuel Adorni, no se anduvo con rodeos: según él, este feriado representa un sistema obsoleto, una reliquia de una época en la que "el Estado era un refugio para la búsqueda de rentas y la comodidad" para funcionarios públicos, desconectados de las realidades del sector privado. Su colega, el ministro de Desregulación, calculó el coste de este feriado en 11 millones de pesos, el equivalente a 9 millones de dólares. Una gota en el océano en un país asolado por la hiperinflación, pero un poderoso símbolo para un presidente que gobierna con mano de hierro. Esta suspensión judicial, aunque temporal, sirve de advertencia. Demuestra que, a pesar de su apoyo popular, el presidente Milei no podrá reformarlo todo con un solo decreto. También revela la resiliencia de las fuerzas laborales y judiciales heredadas del modelo peronista, aún firmemente arraigadas en la maquinaria del Estado. En segundo plano, la movilización crece: docentes, jubilados e investigadores salen a las calles para denunciar las medidas de austeridad que, si bien generan un superávit presupuestario récord, tienen un alto coste social. Javier Milei, quien sueña con una Argentina libre de intervencionismo estatal, se enfrenta ahora a un dilema clásico: ¿hasta dónde se puede ir contra el aparato público sin provocar la implosión de la sociedad? Al esforzarse demasiado en gobernar contra el Estado, se arriesga a desencadenar una contraofensiva que podría descarrilar su "revolución liberal".

Tras meses de tensión, la industria hípica francesa finalmente ha recuperado la calma. La reunión extraordinaria del Consejo de Administración de la PMU (Pari Mutuel Urbain), celebrada el 17 de junio, aprobó por unanimidad los estados financieros de 2024. Esta decisión fue confirmada por la Asamblea General este jueves por la mañana, poniendo fin al estancamiento provocado por el sorpresivo rechazo de las cuentas el 10 de abril. El alivio es generalizado: la contribución neta de la PMU a la industria asciende a 837 millones de euros. Esta sustancial cifra, ya definitiva, permite a France Galop, la Société d'encouragement du Trot français (SETF) y al veterano operador de apuestas dejar atrás un período particularmente tenso.

Un compromiso financiero para evitar quedar atrapado

En el centro del estancamiento se encontraban los desacuerdos sobre las provisiones y la asignación de recursos. El SETF, dirigido por Jean-Pierre Barjon, se había opuesto firmemente a la aprobación de las cuentas hasta que se cumplieran ciertas exigencias. Esto ya se ha logrado: se han aprobado 2,9 millones de euros en provisiones adicionales, que se incluirán en el ejercicio 2025. Este compromiso fue refrendado por una declaración conjunta de las tres partes, que se refiere a un "resultado positivo" para todo el sector. Por lo tanto, se ha restablecido la calma. Sin embargo, esto depende de lo que ocurra a continuación: la próxima reunión del consejo de administración de la UGP, prevista para el 3 de julio, abordará un tema igualmente delicado: la gobernanza. La sucesión de la directora general, Emmanuelle Malecaze-Doublet, es el foco de atención.

Reformas estructurales en el horizonte

En segundo plano, otro asunto podría sacudir el sector: el informe de la Inspección General de Finanzas, previsto para principios de julio. Dirigido por Franck Avice, este documento podría formular recomendaciones importantes sobre la organización y el equilibrio económico del sector hípico. Por ahora, los principales actores celebran el acuerdo alcanzado, garantía de estabilidad a corto plazo. Pero la cautela sigue siendo esencial. Porque tras la nueva calma, toda una industria —carreras, apuestas, criadores— sigue buscando un nuevo impulso ante la competencia y la evolución de los hábitos de consumo. La PMU, actor central de este ecosistema, tendrá que reinventarse… sin fracturarse.

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