Tras meses de tensión, la industria hípica francesa finalmente ha recuperado la calma. La reunión extraordinaria del Consejo de Administración de la PMU (Pari Mutuel Urbain), celebrada el 17 de junio, aprobó por unanimidad los estados financieros de 2024. Esta decisión fue confirmada por la Asamblea General este jueves por la mañana, poniendo fin al estancamiento provocado por el sorpresivo rechazo de las cuentas el 10 de abril. El alivio es generalizado: la contribución neta de la PMU a la industria asciende a 837 millones de euros. Esta sustancial cifra, ya definitiva, permite a France Galop, la Société d'encouragement du Trot français (SETF) y al veterano operador de apuestas dejar atrás un período particularmente tenso.
Un compromiso financiero para evitar quedar atrapado
En el centro del estancamiento se encontraban los desacuerdos sobre las provisiones y la asignación de recursos. El SETF, dirigido por Jean-Pierre Barjon, se había opuesto firmemente a la aprobación de las cuentas hasta que se cumplieran ciertas exigencias. Esto ya se ha logrado: se han aprobado 2,9 millones de euros en provisiones adicionales, que se incluirán en el ejercicio 2025. Este compromiso fue refrendado por una declaración conjunta de las tres partes, que se refiere a un "resultado positivo" para todo el sector. Por lo tanto, se ha restablecido la calma. Sin embargo, esto depende de lo que ocurra a continuación: la próxima reunión del consejo de administración de la UGP, prevista para el 3 de julio, abordará un tema igualmente delicado: la gobernanza. La sucesión de la directora general, Emmanuelle Malecaze-Doublet, es el foco de atención.
Reformas estructurales en el horizonte
En segundo plano, otro asunto podría sacudir el sector: el informe de la Inspección General de Finanzas, previsto para principios de julio. Dirigido por Franck Avice, este documento podría formular recomendaciones importantes sobre la organización y el equilibrio económico del sector hípico. Por ahora, los principales actores celebran el acuerdo alcanzado, garantía de estabilidad a corto plazo. Pero la cautela sigue siendo esencial. Porque tras la nueva calma, toda una industria —carreras, apuestas, criadores— sigue buscando un nuevo impulso ante la competencia y la evolución de los hábitos de consumo. La PMU, actor central de este ecosistema, tendrá que reinventarse… sin fracturarse.