Caitlin Kalinowski, directora de productos de hardware de OpenAI, anunció su dimisión tras la firma de un acuerdo entre la empresa de inteligencia artificial y el Pentágono. Este acuerdo, firmado en febrero, autoriza el uso de ciertas tecnologías de OpenAI en áreas relacionadas con la defensa y la seguridad nacional.
En un mensaje publicado en la red social X, la ejecutiva explicó que su decisión se basó en cuestiones de principios. Le preocupan especialmente los riesgos asociados al uso de IA para la vigilancia interna de ciudadanos estadounidenses o para sistemas militares autónomos que operan sin control humano.
Preocupaciones sobre el uso militar de la inteligencia artificial
El acuerdo entre OpenAI y el gobierno estadounidense se firmó poco después de que la empresa rival Anthropic se negara a proporcionar al ejército estadounidense acceso sin restricciones a su asistente de inteligencia artificial, Claude. Esta situación desató tensiones políticas en Washington.
En respuesta a las críticas, Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, indicó que se habían añadido salvaguardas al acuerdo. Una cláusula estipula específicamente que los sistemas de IA de la compañía no deben utilizarse intencionalmente para monitorear a ciudadanos estadounidenses. Sin embargo, Caitlin Kalinowski lamentó que el anuncio se hubiera hecho con demasiada precipitación, argumentando que estas cuestiones de gobernanza requerían mayor consideración.