Tras meses de negociaciones, EDF y ArcelorMittal firmaron un acuerdo de suministro de energía nuclear de 18 años a finales de diciembre. Este contrato a largo plazo entró en vigor el 1 de enero, justo después de la abolición del mecanismo ARENH, que hasta entonces garantizaba el acceso industrial a la energía nuclear a precios regulados.
El acuerdo se basa en el principio de asignar directamente una parte de la producción de las centrales nucleares de EDF. Debería permitir al grupo siderúrgico asegurar, a largo plazo, un suministro de energía baja en carbono a un coste competitivo, un elemento clave para el mantenimiento de sus actividades industriales en Francia.
Un requisito previo para las inversiones industriales
Para ArcelorMittal, este compromiso se había vuelto esencial, en particular al considerar la transformación de ciertas plantas, como Dunkerque, hacia procesos con menores emisiones de CO₂. Sin embargo, el grupo enfatiza que esta necesidad energética por sí sola no es suficiente: otras decisiones, especialmente a nivel europeo en relación con la protección del mercado del acero, aún están pendientes antes de que se dé luz verde a las inversiones.
Para EDF, este contrato forma parte de una estrategia más amplia para aumentar el número de acuerdos a largo plazo con importantes empresas industriales. La eléctrica estatal indica que ya ha firmado varios acuerdos similares, con el objetivo de reservar una parte cada vez mayor de su producción nuclear para la industria, con el fin de impulsar la competitividad y la descarbonización del sector industrial francés.