El Banco del Líbano anunció el jueves que había iniciado procedimientos legales para recuperar fondos públicos supuestamente malversados, una iniciativa destinada a fortalecer su liquidez y apoyar un sistema financiero debilitado por años de crisis.
El gobernador de Banco del Líbano, Karim SouaidLa institución indicó que había presentado una denuncia penal contra un exalto funcionario del banco central, un exejecutivo bancario y un abogado. Se sospecha que se beneficiaron de fondos públicos mediante complejos arreglos financieros y sociedades fantasma registradas en el extranjero, especialmente en jurisdicciones offshore.
Según el gobernador, estas operaciones facilitaron la transferencia ilícita de importantes sumas de dinero fuera del Líbano en un momento en que el país se hundía en una de las peores crisis financieras de su historia. El banco central ahora pretende participar activamente en los procedimientos para identificar, congelar y, en su caso, repatriar los activos en cuestión.
Esta iniciativa es una continuación de las investigaciones contra el exgobernador. Riad Salamehquien dirigió el Banco del Líbano durante casi tres décadas. Su gestión se vio empañada por acusaciones de corrupción, enriquecimiento ilícito y mala gobernanza, lo que dio lugar a investigaciones tanto en el Líbano como en el extranjero. Salameh ha negado reiteradamente cualquier irregularidad.
Karim Souaid Precisó que el banco central cooperaría con autoridades judiciales extranjeras, en particular en Europa, para intercambiar información y pruebas. El objetivo declarado es obtener condenas judiciales y la confiscación de activos considerados ilegales, a fin de mejorar la liquidez de la institución.
El gobernador enfatizó que cualquier fondo recuperado ayudaría a estabilizar el banco central y, en última instancia, apoyaría a los depositantes libaneses, cuyos ahorros han estado en gran medida congelados desde el colapso del sistema bancario en 2019. A pesar de estos anuncios, muchos libaneses siguen siendo escépticos sobre la capacidad de las autoridades para llevar a cabo reformas profundas y restaurar la confianza en el sector financiero.