Tras capear la tormenta inflacionaria de 2022-2023, que alejó a algunos consumidores de los productos ecológicos, Biocoop muestra signos de recuperación y tiene grandes planes de futuro. La cadena cooperativa, la red líder de tiendas ecológicas de Francia, anunció este jueves una ambiciosa estrategia de expansión: 160 nuevas aperturas para 2029 y un objetivo de ingresos superior a los 2 millones de euros. En el primer semestre de 2025, el grupo registró un aumento del 7,5 % en las ventas, superando los 1,8 millones de euros. El aumento del tráfico de clientes y un ligero incremento en el tamaño medio de la cesta de la compra explican esta mejora, según el director general, Franck Poncet. Impulsados por esta recuperación del crecimiento, los socios aprobaron en junio un "plan de inversión masivo y sin precedentes en la historia de Biocoop", que representa varias decenas de millones de euros.
Precios revisados para atraer más
La cooperativa también pretende abordar el principal obstáculo de los últimos años: el precio. Tras reducir los precios de cientos de productos en aproximadamente un 7 % en abril, Biocoop promete ir más allá. Su oferta de "precios comprometidos" debería ampliarse de 200 a 500 artículos en cuatro años, de los 10 000 disponibles. La idea es clara: no dejar que lo orgánico se convierta en un lujo reservado a una minoría. "Cuando las ventas son buenas, queremos compartir el valor con el consumidor", afirma Henri Godron, presidente de Biocoop.
Una ambición política y colectiva
Más allá de la expansión comercial, la marca sigue presentándose como activista. Insiste en la necesidad de un mayor apoyo de las autoridades públicas, en particular a través de la restauración institucional. La ley Egalim establece una cuota del 20% para alimentos orgánicos en los comedores escolares, un objetivo aún lejos de alcanzarse. Biocoop ofrece su propia solución con su filial especializada, Biocoop Restauration, cuya facturación podría duplicarse rápidamente gracias a nuevos mercados. Para Henri Godron, el problema va más allá del simple crecimiento de una marca: «Desarrollar la agricultura orgánica es la única respuesta creíble a las emergencias climáticas, sociales y alimentarias». Un mensaje que suena a desafío, incluso cuando el gobierno se muestra reticente a apoyar un sector que aún es frágil, pero que los consumidores parecen dispuestos a acoger.