Vencorex: El proyecto de recuperación de Exalia se abandona definitivamente, se pierden 250 puestos de trabajo.
Vencorex: El proyecto de recuperación de Exalia se abandona definitivamente, se pierden 250 puestos de trabajo.

El proyecto Exalia, destinado a reactivar parte de la actividad de la empresa química Vencorex en Isère, ha sido abandonado definitivamente. Sus promotores, Séverine Dejoux y Olivier Six, anunciaron su decisión el martes, poniendo fin a varios meses de esfuerzos por preservar una actividad industrial estratégica en la plataforma química de Pont-de-Claix. En un comunicado de prensa especialmente crítico, denunciaron un «enorme despilfarro» y lamentaron el fracaso de una iniciativa que consideraban una gran oportunidad para la industria francesa.

Tras la adquisición de parte de las operaciones de Vencorex por el grupo chino Wanhua, el proyecto Exalia tenía como objetivo desarrollar una producción libre de carbono de ácido clorhídrico, sosa cáustica y cloro líquido, principalmente para los sectores industrial y agroalimentario. Los promotores del proyecto creían que podría impulsar significativamente la reindustrialización, al tiempo que contribuiría a alcanzar los objetivos gubernamentales de transición ecológica y soberanía industrial.

Un proyecto con apoyo local

La iniciativa contó con el apoyo de numerosos cargos electos locales, así como de importantes actores económicos regionales. Exalia prometía la creación de más de 250 empleos directos a corto plazo y tenía como objetivo preservar parte de la experiencia industrial histórica del complejo de Pont-de-Claix, considerado uno de los principales centros químicos de la región de Auvernia-Ródano-Alpes.

Los promotores del proyecto habían presentado una oferta inicial de adquisición ante el Tribunal Mercantil de Lyon. Sin embargo, en marzo pasado, el tribunal optó por una solución diferente, aprobando la venta de una gran parte de las instalaciones a una empresa especializada en recuperación y desmantelamiento industrial. Esta decisión puso en grave peligro las perspectivas de revitalización del complejo.

Un segundo intento que resultó infructuoso.

Tras este revés legal, los promotores de Exalia intentaron elaborar una nueva oferta negociando la compra de los activos restantes y cierta infraestructura esencial para la continuidad de las operaciones. A pesar de varias semanas de negociaciones, esta solución finalmente fracasó.

En su comunicado de prensa, Séverine Dejoux y Olivier Six denuncian las limitaciones derivadas de los procedimientos de liquidación judicial, que consideran incompatibles con los imperativos industriales. Según ellos, las demoras administrativas, los obstáculos procesales y la estricta aplicación de las normas han imposibilitado la realización de un proyecto que, sin embargo, era económicamente viable.

Un debate sobre la soberanía industrial

La dirección de Exalia considera que este abandono representa un fracaso que trasciende el ámbito local. Lo describen como una «tragedia humana, industrial y estratégica» y opinan que la desaparición del proyecto debilita aún más la capacidad de Francia para preservar sus sectores industriales esenciales.

Más allá del caso Vencorex, este asunto reaviva el debate sobre los instrumentos jurídicos utilizados en los procedimientos de insolvencia y su capacidad para respaldar proyectos de adquisición industrial. Los promotores de Exalia exigen ahora una reforma del marco legal vigente para conciliar mejor la preservación del empleo, el mantenimiento de las competencias industriales y los objetivos de soberanía económica.

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